Alberto Rodríguez,

¿cuándo te olvidaste de que eres canario?

Una de las características que tienen en común los partidos no nacionalistas del Archipiélago es su centralismo. Dicho esto: las diferentes tradiciones políticas de las que provienen, más la coyuntura del partido en su evolución electoral, acentúan o no este componente.

Nuestra idea es clara y se formula así: Podemos es un partido tan centralista como el Partido Popular. Una de las consecuencias de ese centralismo –y, en este caso, una de las señas de identidad de todo populismo–, es la figura del líder carismático que aglutina en su pensamiento y acción la heterogeneidad que quieren acoger social y políticamente.

Pablo Iglesias es el ejemplo, como se evidenció en el debate de la moción de censura, de un personaje que no sabe distinguir la discrepancia política –necesaria e inherente a toda democracia– del insulto y arrogancia que ha interiorizado como tal líder carismático.

Podemos es un partido tan centralista

como el Partido Popular

Alberto Rodríguez,

amarás al líder sobre todas las cosas

Alberto Rodríguez es una de las figuras más mediáticas de Podemos. Si repasan el vídeo donde su líder menospreciaba a Canarias, y al nacionalismo en el Congreso –concretado en Ana Oramas (CC), y Pedro Quevedo (NC)–, comprobarán cómo lo jaleaba desde un seguidismo ciego que caracteriza a los integrantes de Podemos:

Al líder se le reverencia,

no se le pone nunca en duda

Es más, a esta iniciativa de Somos Canarias la bloquea nada más leer un artículo crítico con la posición de su amado líder y su partido centralista, Podemos. Es curioso que sea el mismo partido que ejerce con una legión de trolls un ‘matonismo digital’ que tiene como objetivo amedrentar cualquier posición mediática o ideológica que no sea la suya –lo intentaron hacer otra vez con cobardía y falsedad con Ana Oramas–. Se equivocan con nosotros: estamos aquí, y somos nacionalistas. Por cierto,

Alberto Rodríguez,

¿Cuándo te olvidaste de que eres canario?