Aldeas

Infantiles

La bondad no está de moda. Es más, se extiende cada vez más un sentimiento cínico, de presunta lucidez nihilista, que gesticula estar de vuelta de todo, de ser hipercrítico con cualquier acción individual o colectiva. Frente a ello, hoy queremos recordar el trabajo maravilloso de Aldeas Infantiles, éste es su origen y presente en España y en el mundo:

«Aldeas Infantiles SOS está presente en nuestro país desde 1967. En 1981 se constituye la Asociación Aldeas Infantiles SOS de España que coordina la labor a nivel nacional, y en 1983 es declarada de utilidad pública por el Consejo de Ministros. La Presidencia de Honor la ostenta S.M. El Rey Felipe de Borbón. Aldeas Infantiles SOS trabaja en siete comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Cataluña, Galicia y Madrid, a través de programas de protección, donde garantizamos un entorno familiar cuando el núcleo biológico no lo permita; programas de apoyo a la autonomía de jóvenes, trabajando con ellos en este proceso hasta que logran integrarse en la sociedad como adultos responsables y programas de de prevención, con el objetivo de apoyar a las familias vulnerables a mejorar sus condiciones de vida y prevenir así el abandono infantil».

Y a nivel mundial:

«Estamos presentes en 134 países atendiendo a más de 450.000 niños y jóvenes, ofreciendo 488.000 tratamientos médicos en 65 Hospitales SOS. Contamos además con más de 2.000 dispositivos SOS que engloban residencias de jóvenes, colegios y hospitales, entre otros».

Aldeas Infantiles define así su trabajo:

«Atender a niños y jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad, impulsando su desarrollo y autonomía, mediante el acogimiento en entornos familiares protectores y el fortalecimiento de sus redes familiares, sociales y comunitarias».

Y lo hace desde cuatro valores que son el horizonte de su quehacer diario:

«Compromiso: cumplimos nuestras promesas, comprometerse es, sobre todo, implicarse en la realidad para transformarla; confianza: creemos en cada persona, la confianza genera adhesión a un proyecto y a las personas que lo hacen realidad; audacia: emprendemos acciones que provoquen un cambio radical en la vida de los niños, la audacia faculta al ser humano para emprender grandes proyectos; y finalmente, responsabilidad: somos socios que transmiten confianza, la responsabilidad expresa un deber y una especial sensibilidad para responder a las necesidades ajenas.»

Aldeas Infantiles en Canarias realiza un trabajo encomiable que queremos resaltar. Veamos cómo:

«Aldeas Infantiles SOS lleva en la comunidad canaria desde 1992 dando hogar y cariño a cientos de niños que han crecido y se han convertido en adulto con nosotros desde entonces. Nuestros programas y proyectos se centran en dos territorios: la isla de Tenerife y la isla de Gran canaria.

Desde 2011, Aldeas Infantiles SOS de Canarias cuenta con el certificado de calidad ISO 9001:2008 en los programas de Atención y Fortalecimiento Familiar, Intervención Familiar, Jóvenes, Granja escuela “La Aldea” y el Centro Integral de Infancia y Familia, acreditando así el compromiso y la dedicación con la que el equipo de Aldeas Infantiles SOS trabaja día a día.»

Pequeños

gestos

Como les decía, la bondad no está de moda, pero es el invisible necesario que cada día crea un mundo mejor, ese mundo que nunca será perfecto. Sí, como pueden adivinar, nada humano lo es…

Sin embargo, con pequeños gestos, podemos contribuir a la gran labor de Aldeas Infantiles. Así que, si quieres ayudar, no dejes de visitar su página web; y recuerda:

La solidaridad se contagia.

#SomosSolidarios,

#SomosCanarias