Bionacionalismo

y educación

El bionacionalismo es una idea clave del nuevo nacionalismo canario del s. XXI –tal como han reflexionado David de la Hoz y Guadalupe González Taño en: «Pensando en el futuro, una Canarias sostenible. Apostar por la sostenibilidad para un desarrollo sostenible»–. Una idea que tiene consecuencias en diferentes ámbitos: hoy queremos abordar ese nexo entre el bionacionalismo y educación.

Pero antes debemos comprender el porqué de esta perspectiva. La ciencia actual añade una nueva era geológica, el Antropoceno, a las dos ya conocidas, el Pleistoceno y el Holoceno.

Resumiendo, esto significa cobrar conciencia del impacto humano sobre la Tierra desde, al menos, la Revolución Neolítica hace 8000 años y, sobre todo, desde la Revolución Industrial que comienza hace dos siglos hasta el presente, con las sucesivas aceleraciones de producción y consumo del capitalismo voraz que caracteriza nuestra modernidad.

No hay acción humana que sea neutral

al propio ecosistema del que es parte

Educativamente esto implica que el modelo de Desarrollo Sostenible donde se asienta, empiece a interiorizarse desde el sistema educativo canario. Lo concretamos en tres ideas que deben ser implementadas progresivamente: un Programa de Educación Solidaria, transversal, que cohesione a todo el alumnado, y a éste con el ecosistema donde viven: Canarias; un Programa de Convivencia Canaria que desarrolle lo anterior: todo alumno/a canaria debería conocer todas las islas, y eso implica la interacción directa con alumnos/as de todas las islas, por una sencilla razón: sólo se ama lo que se conoce previamente, y esto es aplicable a la realidad natural y humana; y por último, un Programa de Canarias Global, donde el alumnado canario reciba a estudiantes de la península, y también de otros países y, simultáneamente, los visite como embajadores desde esa idea de una Canarias que apuesta por un Desarrollo Sostenible.

En verdad, todo aprendizaje es un aquí y ahora:

el nuestro se llama Canarias