Nos gustaría recordar, antes que nada, las recientes declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo: en ellas apelaba a reflexionar sobre la reunificación del nacionalismo canario (CC-PNC y NC) después de doce años de división.

Y lo hacía con buenas razones: primeramente, porque esa unidad es la que mejor defendería el interés general del Archipiélago; un ejemplo de lo anterior: si hubieran concurrido juntos a las últimas elecciones generales, habrían obtenido 3 diputados; finalmente, una razón electoral y estratégica: desde la división, NC apenas ha podido salir de Gran Canarias, y CC sólo ha podido obtener 1 escaño (siendo una fuerza electoral minoritaria en Gran Canaria).

Terminaba esa reflexión con un detalle que le honra: «Siempre he dicho que si soy el obstáculo, nunca seré un obstáculo para la unidad del nacionalismo». Más allá de lo que cada uno opine, es una reflexión valiente y que pone sobre la mesa un problema fundamental del nacionalismo canario: su división.

Lo hemos dicho desde esta tribuna:

Uno de los mayores peligros del nacionalismo canario es el insularismo, o sea, anteponer una visión partidista y parcial de cada isla, sobre una visión panorámica de Canarias como un todo.

Y justamente porque nuestro Archipiélago es la primera identidad política para cualquiera que se identifique como nacionalista, debe ser posible esa unión para el futuro inmediato. Y para ello, debe haber un ejercicio de generosidad y de visión a largo plazo de todos: es la única y mejor forma de vencer tentaciones personalistas. Por ello, hay que volver a las raíces y recordar aquello que afirmaba Manuel Hermoso sobre el origen de unas siglas históricas:

«(…) Coalición Canaria (…) nacido de abajo a arriba, sin disciplinas ajenas a los intereses de nuestro Archipiélago, en contacto directo con nuestros barrios y nuestros pueblos, con sus dificultades y sus ilusiones. Los votos que hemos obtenido no son el fruto de carismas prefabricados de dirigentes políticos del Estado desconocedores de nuestra realidad. Nosotros vivimos aquí, hacemos política aquí y respondemos aquí de nuestros compromisos electorales».

Manuel Hermoso, 31-III-93

Ojalá este mensaje pueda escucharse adecuadamente: Canarias necesita de la unión del nacionalismo canario. Es hora de empezar a trabajar por ello.