En la actual sociedad hiperconectada, el pesimismo paralizante se transforma, continuamente, en posiciones apocalípticas que tanto proliferan en la opinión pública, y sobre todo, en las redes sociales. Por eso, asistir al nacimiento de la nueva Ley de Servicios Sociales para nuestra Comunidad Autónoma, debería ser un motivo de satisfacción compartido por todos, más allá de su opinión política.

Y lo hace el gobierno nacionalista de Fernando Clavijo, y específicamente, su Consejería de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda dirigida por la eficiente Cristina Valido –sin duda, uno de los nombres del presente y del futuro para la política autonómica–. Por eso, es importante comprender las novedades principales que introduce esta ley histórica para la política canaria: las resumiremos en dos ideas para que todo ciudadano/a pueda entender su alcance.

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La nueva Ley de Servicios Sociales transforma un sistema asistencial en un sistema donde se reconocen universalmente una serie de derechos sociales. Algo que es una revolución en el trato de la administración con todos los sectores más desfavorecidos: no se trata sólo de «ayudar», sino de reconocer un «derecho» que un ciudadano/a de un colectivo tiene por el hecho de pertenecer a él. Es, sin duda, una ampliación y profundización en el Estado de Bienestar que, más allá de la opciones partidistas, debería tener un amplio consenso.

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La nueva Ley de Servicios Sociales prioriza un conjunto de colectivos más vulnerables, demostrando una sensibilidad social que dignifica la política pública. Y lo hace con esta especificación: colectivos «especialmente susceptibles de ser atendidos»Este conjunto incluye a las personas con alguna discapacidad o mayores dependientes, pacientes de salud mental, enfermos crónicos, personas convalecientes o con patologías terminales.

Sin duda, su desarrollo normativo será complejo –¿qué no lo es en cualquier ley ambiciosa?–, pero demuestra que el gobierno nacionalista de Fernando Clavijo es un gobierno que ofrece soluciones para problemas estructurales, frente a tanto pesimismo e hipercrítica paralizante. Enhorabuena a la consejera Cristina Valido, y a todos aquellos que han hecho posible esta realidad para nuestra tierra: la nueva Ley de Servicios Sociales de Canarias.