Cáritas y su diagnóstico

social sobre Canarias

Hoy queremos resumir algunas conclusiones y datos de la acción de Cáritas en la provincia Las Palmas de Gran Canaria, y en toda Canarias, que nos obligan a todos a una profunda reflexión y una intervención necesaria. Lo resumimos en diez ideas, entresacadas de la información directa de la web de Cáritas:

1

La mejora del sector económico no redunda en las condiciones de vida de la población canaria y deja al descubierto la pobreza estructural en nuestra provincia (se refiere a Las Palmas de Gran Canaria)”.

2

La precarización de derechos fundamentales intensifica las situaciones de exclusión social”.

3

Cáritas Diocesana de Canarias (que desarrolla su acción en la provincia de Las Palmas) atendió a lo largo del 2016 a un total de 10.160 personas de forma directa, lo que significa, si contamos con sus familias, que la acción de Cáritas ha incidido en unas 25.000 personas”.

4

En toda Canarias (sumando las atenciones realizadas por Cáritas Diocesana de Tenerife) la entidad dedicada a la acción sociocaritativa de la Iglesia benefició a unas 40.000 personas”.

5

Seis de cada diez personas atendidas tienen entre 40 y 59 años. Se encuentran en un tramo de edad en el que tienen mayores dificultades para volver a integrarse en el mercado laboral. Por lo general, son personas que llevan una larga temporada desempleadas y desde el área de Empleo se les acompaña en un itinerario para favorecer su formación y su inserción socio laboral.”

6

Esta precarización generalizada afecta a otros derechos, como el derecho a la vivienda. Una de de cada cuatro no tiene asegurado este derecho, son familias que residen en viviendas cedidas temporalmente, que están acogidas en otras viviendas, ocupando viviendas, viviendo en servicios de alojamiento o en viviendas realquiladas.”

7

En este contexto, detectamos unas condiciones de pobreza y exclusión cronificadas que se heredan de generación en generación. Por tanto, nos preocupa que 1 de cada 2 personas atendidas tiene menores a cargo. Estos menores heredarán esta situación de pobreza y exclusión social y no podrán vivir mejor que sus padres si no se impulsan medidas sociales adecuadas.”

8

Aquellos que consiguen mayores niveles de educación tienen más oportunidades de acceso a una situación social integrada. En este sentido, la educación es un mecanismo de protección frente a la exclusión social. 8 de cada 10 de las personas atendidas no logra superar los estudios obligatorios, lo que refuerza la transmisión intergeneracional de la pobreza.”

9

Por otra parte, el aislamiento social es una de las dimensiones principales de la exclusión. Sigue en aumento la proporción de personas solas que se atienden; 1 de cada 3 personas atendidas vive sola.”

10

Asimismo, el riesgo de pobreza y exclusión social aumenta entre la población extranjera comunitaria y extracomunitaria. De las personas que atendemos en Cáritas 1 de cada 4 es extranjera; son personas que cuentan con redes de apoyo más débiles y otros factores de exclusión asociados a su inestable situación administrativa. Desde el área Internacional se acompaña a estas personas facilitando su integración, y se promueve el desarrollo en los países de origen a través de proyectos de cooperación. En 2016 se apoyaron 9 proyectos de cooperación al desarrollo de otras Cáritas hermanas, beneficiando a 10.993 personas en comunidades de Mauritania, Senegal, Líbano, Ecuador, Haití, Siria y Oriente Medio”.