En política, al igual que en la vida diaria, los hechos son el criterio más importante para analizar una determinada gestión. Fernando Clavijo, el presidente del Gobierno canario, dispuso ayer, día 15 de Enero, en Santa Cruz de Tenerife, un encuentro trilateral entre los ministros de Agricultura de Francia, España y Portugal; el objetivo era fundamental para la agricultura canaria:

Determinar qué posición van a fijar estos tres estados ante la previsible modificación de la Política Agraria Común (PAC) a partir de 2020.

Y ese encuentro se hizo aquí en Canarias: se demuestra de este modo la importancia central que el gobierno nacionalista de Fernando Clavijo otorga a este tema. Por ello, estaba también presente Narvay Quintero, el Consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas, incluyendo asimismo una reunión con el subsector del plátano europeo.

El Gobierno de Canarias defiende el mantenimiento de un régimen específico para estas regiones ultraperiféricas (RUP) y la apuesta por modelos de producción y distribución que prioricen el respeto el equilibrio medio ambiental, facilitando la cercanía entre productor y consumidor.

El objetivo económico es mantener la ficha financiera actual, o incluso abogar por el aumento del programa Posei; por otro lado, otras de las líneas de trabajo es la realización de un estudio de impacto sobre los efectos en las RUP de la apertura comercial de Europa, para que sean tenidas en cuenta a la hora de cualquier negociación con terceros –no olvidemos nunca la importancia de Canarias como región ultraperiférica–.

Así es la política del s. XXI: una política interdepediente donde Canarias debe negociar y luchar por sus intereses, tanto en el marco del Estado español como en la Unión Europea. Como decíamos, son los hechos los que hablan de qué interés es prioritario o no: para el nacionalismo canario de Coalición Canaria (CC) es la agricultura de nuestra tierra. Otros no pueden decir lo mismo: deciden por ellos desde Madrid.