Coalición Canaria,

un nacionalismo constitucionalista y responsable

Ocurre en la vida individual y colectiva: situaciones críticas donde tu decisión te desnuda o, si prefieren, te retrata por un largo tiempo. En medio de la crisis más importante de la democracia española en sus casi cuarenta años, una votación en el Senado (la Cámara Alta), identifica a cada uno de los partidos políticos con representación:

Coalición Canaria (en adelante, CC), baluarte histórico del nacionalismo canario, vota a favor de la aplicación del artículo 155 para recuperar la legalidad en Cataluña –otros se abstienen en un acto de ambigüedad y falsa equidistancia que les perseguirá para siempre–. Para cualquier votante, para cualquier ciudadano o ciudadana que viva en Canarias, es un orgullo y una satisfacción saber que el partido que está en el Gobierno Canario, CC, es un nacionalismo constitucionalista y responsable:

Lo fue en el pasado, lo es en el presente,

y así se proyecta para el futuro

Afirmar que CC es un nacionalismo canario constitucionalista, implica al menos dos cosas: asumir que la Constitución, esa ley de leyes que nos ha dado el mejor período de nuestra historia común desde 1812 (Constitución de Cádiz), es el marco donde se debe ampliar y profundizar todo el espacio de autogobierno que Canarias, como singularidad –por tantas razones–, merece y necesita; y es, asimismo, la prueba de que el nacionalismo canario es, en su esencia, un nacionalismo inclusivo e integrador, o sea:

Que ser canario, español y europeo, son identidades que se pueden combinar según la elección de cada uno –una diferencia esencial respecto al nacionalismo étnico, excluyente y anacrónico del independentismo catalán–.

Por último, afirmar que CC es un nacionalismo canario responsable, nos lleva a esta afirmación: saber que el interés general de la ciudadanía española, y, por tanto, canaria, está por encima de cualquier interés partidista. Desde aquí, gracias en nombre de toda la ciudadanía de Canarias:

CC ha estado a la altura de esta circunstancia histórica,

frente a tanta sinrazón e irresponsabilidad