Muchas veces el ruido mediático no nos permite analizar los logros políticos con una perspectiva adecuada. Especialmente en la actual situación política y mediática en Canarias, donde hay una acuerdo tácito entre varios medios y partidos para que el único y verdadero objetivo de esta legislatura sea éste:

Coalición Canaria (CC) no puede seguir en el gobierno autonómico, ni en el de algunos municipios claves de su gestión –por ejemplo, La Laguna–. Esta obstinación se ha convertido en una estrategia donde el fin justifica los medios: así, la mentira y la difamación sirven si logran acercar el objetivo señalado. Pero, si logramos tomar distancia, existe en todo lo anterior una contradicción de fondo:

¿Cómo puede ser que la ciudadanía canaria haya elegido tantas veces la opción nacionalista de CC?

¿Esos partidos y medios están seguros de que la mayoría social en Canarias no sigue siendo nacionalista?

¿Por qué esa inquina y esa obsesión que les permite afirmar infundios o rumores como si fueran noticias contrastadas?

NUESTRO CAMINO

Como decían los griegos, su hybris será su misma perdición. Sigamos nuestro camino, y como siempre, la ciudadanía hablará en el momento oportuno: en las siguientes elecciones locales, autonómicas y nacionales.

Frente a lo anterior, reivindicamos en el nacionalismo canario esa necesaria mesura que otorga la experiencia y el buen juicio aristótelico. Ni en la vida, ni en el terreno resbaladizo de la política vale todo. Quienes están continuamente en la hipercrítica, en el grito apocalíptico, o en el frentismo que nada aporta, se definen por sí solos. En el escenario plural que se abre con la irrupción de la mal llamada «nueva política», se premiarán a aquellos que hayan dado soluciones a los problemas que tiene nuestra sociedad canaria, a quienes luchen en Madrid para que no seamos una tierra olvidada, o un mero asunto secundario en esas ejecutivas y reuniones del centralismo político y mediático.

LOGROS

En la calle, en los medios y en las redes

Por eso, necesitamos una gran movilización de pedagogía política por parte del nacionalismo de CC: en la calle, en los medios y en las redes, se debe explicar lo que hemos logrado, y lo que estamos haciendo en esta legislatura histórica. Será esa necesaria pedagogía política de CC la que valorará la ciudadanía de nuestra tierra: es hora de ponerse en marcha.