Hay un paraje de la isla de El Hierro que muchos de nosotros hemos visitado y del que, sin embargo, olvidamos –a veces– que, además de ser un lugar de visita, de relax y de sosiego; puede reportar también a nuestro organismo efectos beneficiosos que –en estos tiempos de ‘estrés‘– conviene no olvidar.

Hoy queremos recordarlo (para quienes han tenido el placer de visitarlo) y darlo a conocer (para todos los que aún no lo han visitado) con el firme compromiso de presentarles un lugar atractivo en el que puedan relajarse y disfrutar de una naturaleza –y de unas maravillosas gentes– que, a buen seguro, les dejarán con el deseo de regresar, de revivir la «experiencia Pozo de la Salud».

El origen de la excavación del pozo físico que da nombre al lugar es producto de la historia de la Isla del Meridiano:

«A lo largo de los últimos siglos, la Isla de El Hierro sufrió tremendas sequías y la escasez de agua forzó la emigración de parte de su población. El pozo fue perforado entre los años 1702 y 1704, para abastecerse de agua potable. Y, a pesar de que sus aguas salieron un tanto salobres, fueron muy bien aprovechadas para dar de beber a los animales, que las aceptaban con gusto. Con el tiempo se constató que las personas que bebían el agua de este pozo gozaban de mejor salud».

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Fuente de la imagen Wikipedia

Andando el tiempo, el Pozo ha cedido protagonismo al popular balneario que se ha construido en el mismo enclave en el que se perforó el antiguo pozo y del cual tomó su nombre, «Balneario Pozo de la Salud»:

«En 1949 las aguas del pozo de la Salud fueron declaradas Bien de Utilidad Pública por sus propiedades, indicadas para problemas reumáticos, dermatológicos y digestivos. Hoy en día se puede visitar la estructura del antiguo pozo, símbolo de este particular lugar. Junto a él se encuentra el Balneario Pozo de la Salud, establecimiento especializado en el cuidado del cuerpo, el descanso y la alimentación y promotor del turismo de salud en las Islas Canarias».

Hola Islas Canarias

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Por todas estas razones, el Pozo de la Salud, en El Hierro, es uno de esos lugares a los que siempre apetece volver.