A menudo hay que repetir ciertas ideas en el debate mediático donde la coyuntura obliga a una argumentación que pierde la referencia de las grandes cuestiones. Asumamos la diferencia entre estas dos variantes: la política cortoplacista y la política estratégica; de este modo, definimos la política cortoplacista como aquella que se agota en las cuestiones inmediatas que van conformando la agenda política; por el contrario, la política estratégica sería aquella que construye un interés y/o valor a largo plazo en las cuestiones que soluciona.

Sólo ahora podremos comprender en toda su amplitud y profundidad nuestra tesis: el nacionalismo canario es la única ideología en nuestro Archipiélago que ha desarrollado una política estratégica, posibilitando (y sigue haciéndolo) a Canarias convertirse en un sujeto político fundamental en el debate nacional y europeo. Para que las  ideas tomen cuerpo, ejemplificaré lo anterior volviendo al escenario de nuestra actualidad.

POLÍTICA CORTOPLACISTA

POLÍTICA ESTRATÉGICA

¿Alguien duda de la centralidad del nacionalismo canario para el impulso y la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía para Canarias, blindando en el mismo el REF, o incluyendo asimismo el 75% del descuento aéreo?

Así lo expresó Fernando Clavijo, refiriéndose a los disputados canarios, Ana Oramas (CC), y Pedro Quevedo (NC): «Ha quedado acreditado que son los únicos diputados que pueden hablar con total libertad para defender los derechos de Canarias, los demás están sometidos a la disciplina de partido y no son ni tan eficaces ni están consiguiendo los logros tan importantes, y eso el público y la ciudadanía lo ven con claridad».

En Madrid, mientras tanto, otros deben ir semanalmente a escuchar qué debe hacerse en nuestra tierra: son los partidos nacionales (PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos).

Tener un nuevo Estatuto de Autonomía con el reconocimiento de derechos y compensaciones por nuestra lejanía y fragmentación territorial, es desarrollar una política estratégica consecuencia del nacionalismo canario. Sí, nuestros hijos y nuestros nietos se beneficiarán de ella: es el orgullo de haberse convertido en un sujeto político con voz propia, Canarias.