El siglo XXI, el siglo de

la conciencia animalista

Hay un consenso científico —Consejo Nacional de Investigación de los EE.UU (NRC por sus siglas en inglés)—, en el siglo de la conciencia animalista, sobre esta cuestión: todos los vertebrados experimentan dolor y, por tanto, sufrimiento. Nos gustaría profundizar en esta idea en este breve artículo, con las consecuencias éticas que conlleva la conciencia de este hecho. Y para ello apelamos al sentido común —¿hoy en día, es común?—, que, más allá de posiciones ideológicas, reconozca ciertos hechos indudables y extraer de ellos algunas actitudes fundamentales.

Históricamente, los avances morales y sociales se han ido extendiendo de esta forma progresiva. Quizás la historia no sea más que un cúmulo de breves pasos en múltiples direcciones que los sujetos, individuales y colectivos, están siempre negociando, pacífica o violentamente.

Siguen existiendo en la mayoría de los países del mundo, todo tipo de prácticas degradantes respecto a los animales, legitimadas por tradición y/o costumbre. Por hacer un inventario rápido:

La fiesta de los toros en España.

La matanza de los delfines en las islas Feroe (Dinamarca).

El giro del perro en Bulgaria.

Las corridas de gansos en algunos lugares de Bélgica, Países Bajos, Alemania y España.

Los festivales de matanza de perros en China.

La caza de ballenas en Japón.

Todas estas prácticas tienen un mínimo común: son legitimadas culturalmente por tradición y/o costumbre. Como ven, el ser humano no sólo maltrata, sino que utiliza su racionalidad para autojustificarse socialmente.

El s. XXI está decantándose en múltiples avances y retrocesos, pero debe ser el siglo de la conciencia animalista. Esto quiere decir que no podemos seguir cerrando los ojos a nuestro vínculo con los animales y, por extensión, con la Naturaleza —nosotros somos una parte de ella y, sí, también somos animales—.

Debe ser, sin excepciones, un siglo donde triunfe la compasión y la generosidad con todo ser vivo. Nos jugamos muchas cosas en ello: estamos en deuda con el mundo animal. Empecemos ya, sin subterfugios.

#SomosAnimalistas

#SomosCanarias