El pasado 4 de Octubre murió Jesús Mosterín, uno de los pensadores más importantes de la filosofía española contemporánea. En este país yermo de pensamiento, que ha padecido una falta de tradición científica en gran parte de su historia hasta el último cuarto del s. XX con la llegada de la democracia, una figura como el filósofo bilbaíno es una excepción.

Ha sido un espíritu renancentista y enciclopédico, alguien que concebía la filosofía en un diálogo permanente con la ciencia –algo que obliga a un conocimiento específico de la misma–, y sobre todo para el gran público, un ejemplo de activismo en su defensa de los animales: por ejemplo,

En la defensa de los derechos de los grandes simios,

o en su oposición a las corridas de toros

Polémico, con una dialéctica donde siempre se traslucía su saber científico frente a cualquier tentación metafísica o especulativa, ha sido un ejemplo de la filosofía como reflexión del continuo científico interdisciplinar donde se asienta. Desde aquí le rendimos homenaje con reflexiones como ésta sobre el círculo de la compasión:

«Los pensadores de la Ilustración, desde Adam Smith hasta Jeremy Bentham, pusieron la compasión en el centro de sus preocupaciones. David Hume pensaba que la compasión es la emoción moral fundamental (junto al amor por uno mismo). Charles Darwin consideraba la compasión la más noble de nuestras virtudes. Opuesto a la esclavitud y horrorizado por la crueldad de los fueguinos de la Patagonia con los extraños, introdujo su idea del círculo en expansión de la compasión para explicar el progreso moral de la humanidad. Los hombres más primitivos sólo se compadecían de sus amigos y parientes; luego este sentimiento se iría extendiendo a otros grupos, naciones, razas y especies. Darwin pensaba que el círculo de la compasión seguirá extendiéndose hasta que llegue a su lógica conclusión, es decir, hasta que abarque a todas las criaturas capaces de sufrir».

«El triunfo de la compasión», Jesús Mosterín,

El País, 09/05/2010

Como un último guiño a sus grandes amigos, se marchó el Día Mundial de los Animales –el 4 de Octubre–. Hasta siempre, Maestro.