España y su capitalismo clientelar

Parte I

Aprovechando la lectura de la obra Contra el capitalismo clientelar, un libro escrito por los editores del blog jurídico-político ¿Hay Derecho?, bajo el nombre colectivo y flexible de Sansón Carrasco, de resonancias cervantinas, analizaremos algunas de sus ideas aplicadas a la realidad española. –¿Hay Derecho? es, asimismo, una fundación sin ánimo de lucro que promueve la regeneración institucional, la lucha contra la corrupción y la defensa del Estado de Derecho–.

Es una obra atrevida y polémica, una crítica desarrollada desde un reformismo inteligente que es una seña de identidad de los autores del blog. Primeramente, hay que definir qué significa capitalismo clientelar:

Banksy

«El capitalismo clientelar no es siempre fácil de percibir. Por un lado, porque tiende a confundirse con el propio capitalismo y, por el otro, porque sus límites se confunden a veces con el debate ideológico sobre la mayor o menor intervención del Estado en la economía. Nuestro objetivo ha sido intentar separarlo y diferenciarlo tanto de una cosa como de la otra».

¿Hay Derecho?, Sansón Carrasco

Más allá de la captura del regulador (esa voluntad del regulador de no ejercer con eficacia su función), el capitalismo clientelar va más allá:

«Nosotros pensamos que el capitalismo clientelar no vive solo de la captura de la regulación, sino que se alimenta de todo un conjunto de debilidades institucionales. Estas debilidades facilitan que ese mismo efecto de extracción de rentas económicamente injustificadas se produzca casi en todos los sectores de la economía, y no únicamente en los más regulados; aunque, lógicamente, cuanto más intervenida y dependiente del sector público sea una economía (y la nuestra lo es, y mucho), más fértil será el caldo de cultivo para el desarrollo del capitalismo clientelar».

¿Hay Derecho?, Sansón Carrasco

Joaquín Estefanía en una recensión de la obra, lo apuntaba claramente:

«(…) en los últimos tiempos, a los intentos de “captura al regulador” se han añadido los esfuerzos por capturar a la Justicia, que debería ser el mecanismo de cierre del control público democrático sobre los Gobiernos y sobre los poderes fácticos de una sociedad. En la moción de censura varios representantes se preguntaron si en España se trata a los poderosos con la misma vara de medir que a los demás; si la Justicia disuade o no de manera efectiva de incurrir en comportamientos clientelares o si es una última valla en demasiadas ocasiones fácil de saltar. Todos estos asuntos están desarrollados en un tan extraordinario como polémico libro titulado Contra el capitalismo clientelar, del colectivo Sansón Carrasco (Península)».

«La captura del Estado», Joaquín Estefanía, El País,

19/06/2017

Como ven, nos estamos jugando cronificar una débil democracia, o avanzar en una profundización de la misma mediante un reformismo que se inicie desde un diagnóstico adecuado.