Catarsis

El término Catarsis (del griego κάθαρσις kátharsis, ‘purificación’) aparece en la definición de tragedia en la Poética de Aristóteles como ‘purificación, parcial o total: emocional, corporal, mental y espiritual; individual y social’.

A través de las vivencias de la compasión y el miedo (eleos y phobos), los espectadores de la tragedia purifican el alma de esas pasiones, logrando liberación, revelación o epifanía.

Según Aristóteles, la Catarsis es la facultad, en la tragedia, de redimirnos (o «purificar») de las propias bajas pasiones, al verlas proyectadas en los personajes de la obra, conociendo el castigo merecido e inevitable de éstas, pero sin exponernos directamente a él; al involucrarse en la trama, la audiencia puede experimentar dichas pasiones junto con los personajes, evitando que cometamos los errores que conducen a un destino infausto, incrementándose el autoconocimiento, personal y cultural, idealmente, de una manera universal.

Las dos naturalezas

Esta identificación, esta empatía emocional, trascendental, con los personajes –muchas veces semidioses o héroes, con lo cual recogerían la idea liminal piagetiana– de las obras de teatro clásicas, en nuestra opinión, no es baladí ni caprichosa: la mitología grecorromana se caracteriza por humanizar a dioses, héroes y monstruos, algo que es ya, de por sí, interesante a la hora de acercarnos a su contenido artístico, emocional, moralista si se quiere, a la par que nos hermana con personajes que se nos presentan como poderosos en cuanto a capacidades y destinos.

Cuando uno lee, contempla, asiste, se imagina, por ejemplo, los ‘trabajos de Hércules’ no es sólo la carga narrativa la que nos llega: también que hasta el hijo de Zeus –la naturaleza doble de Herakles–, como el rol de los sacerdotes de distintos cultos, nos sirve de puente, de mediador, de facilitador, de místico psicopomopos, si se quiere, entre los miembros de las dos naturalezas, lo superior y lo inferior, lo más consciente y lo que no lo es tanto.

El origen

El Arte, los Mitos, las expresiones plásticas y del lenguaje que usamos para trascender lo puramente sensible, pero sin negarlo, nos ayudan a ir más allá de la comunicación –interna y externa– de la realidad cotidiana, en expresión y recepción, en búsqueda de significados, en construcción del aquí, del ahora, del yo, del nosotros, del tiempo limitado.

Es hora de detenernos en los misterios que, sobre el origen de las sociedades de las Islas Canarias, siguen siéndolo.

¿Cómo se realizó el poblamiento en estas Islas?

¿De dónde venían?

¿Cuándo empezaron a venir, qué ideas y prejuicios traían?

¿Con qué conocimientos, medios contaban?

¿Fue un poblamiento buscado, planeado, o, por el contrario fue fortuito o forzado por otros pueblos?

¿Hubo pobladores, colonizadores primigenios para todas las islas o fue diferente para cada una de ellas, llegaron a convivir varios pueblos de diferentes orígenes en la misma isla antes de los europeos modernos?

¿Con qué identidad llegaron, cuáles desarrollaron, llegaron a formar una común para cada isla y para el archipiélago?

¿Qué es lo propio del pueblo canario en cuanto a imaginario, valores, forma de vivir, de pensar, de sentir, de transmitir a otras generaciones y visitantes y lugares y tiempos?

¿Qué es lo que nos acerca a otros pueblos, qué nos hace diferentes y por tanto atractivos hacia el Otro y viceversa?

En nuestra próxima entrada, trataremos de dar respuesta a estas preguntas y aventuraremos algunas hipótesis sobre el origen de los indígenas canarios previos a la conquista europea medieval y moderna: Seguiremos.

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Psicólogo, Antropólogo y estudiante de Geografía e Historia Soy un apasionado de todo lo que tiene que ver con las personas, con la sociedad, como decía Publio Terencio Africano: "Hombre soy nada humano me es ajeno" Me he formado en disciplinas de la Salud y de las Ciencias Sociales, Letras, Idiomas, en España y en Italia Intento aportar valor a diversas propuestas de proyectos laborales, formativos, culturales, sociales en general y de colaboración profesional. Me apasionan todas estas esferas: Psicología -especialmente en Clínica y Educativa-, Antropología e Idiomas –trabajo en Español, Inglés, Italiano, Francés-, Docencia, Historia, Arqueología y el resto de Ciencias ligadas al campo Humanista, Gestión y Administración, Proyectos Culturales, Académicos, como escritor y conferenciante.