La política

canaria en la red

Uno de los grandes problemas de la política contemporánea es la falta de vínculo existente entre la clase política y la ciudadanía. Ésta se ha producido por muchas razones, más allá de la coyuntura de la crisis económica global que se inició en el 2008, que no será tema de análisis en este artículo, sino que nos atendremos a un problema específico: la Red como nuevo ágora social y político.

Al precisar esta temática, estamos irremediablemente haciendo referencia al mayor cambio comunicativo de la historia humana, junto a la aparición de la escritura.

Manuel Castells ha ido auscultando en su obra sociológica la absoluta transformación que la Red está produciendo en el ámbito político, social, económico y cultural. En verdad, la clase política profesional es uno de los sectores donde se identifica la falta de adaptación a esta nueva realidad digital, de ahí que los nuevos partidos, especialmente Podemos, han sabido aprovechar lo anterior para diferenciarse y amplificar su mensaje frente a los partidos tradicionales.

Políticos

influencers

En un interesante artículo, «Políticos influencers», publicado el 14 de mayo en El Día, se documentaba esta situación preocupante en Canarias: según la red Klout.com, una herramienta web utilizada para medir la influencia de una persona o un perfil social, y una de las más prestigiosas en su ámbito:

«(…) a nivel de Canarias también se cumplen los datos globales de la plataforma, pues, de un muestreo en el que se han seleccionado 100 políticos de las islas de varios partidos e instituciones, solo el 9% de ellos supera la puntuación de 60, es decir, son realmente influyentes».

Por otro lado, en los partidos políticos se hacía mención a esta evidencia:

«No obstante, y alejados de esta realidad, se encuentran los perfiles sociales de los partidos políticos de Canarias, los cuales parecen ser más influyentes que los propios políticos. Por ejemplo, Nueva Canarias, consigue una puntuación del 79%, la más alta de todos los perfiles registrados, incluso políticos».

Más claro imposible: queda mucha tarea por delante, más allá de la endogamia, o si no, la irrelevancia sociopolítica será la estación final de los que no se actualicen.