Lanzarote

no volverás a ser quien fuiste

El paisaje de Lanzarote siempre ha sobrecogido a propios y extraños: como una muestra poderosa de la Naturaleza –cuya presencia se acrecienta con la rotundidad de su fuerza–, en el encuentro de la lava volcánica y el mar. Así, las coladas –otrora candentes– van dibujando su contorno, y la estampa resultante –congelada en el tiempo– nos transporta a mundos imaginarios; a la singularidad de un cuadro que, a cada paso, revela un nuevo enigma, un nueva forma de ser en la que nuestro planeta se expresa. De manera que, si visitas Lanzarote: no volverás a ser quien fuiste.

De lo anterior se colige que, decir «Lanzarote» y representarse en el pensamiento el Parque Nacional de Timanfaya sea todo uno. Pocos imaginan la potencia que encierra la belleza se sus grutas, el brío de sus cráteres y el misterio de sus volcanes: la inmensidad de lo agreste, frente a lo pequeño del visitante; la rudeza del paisaje, frente a la amabilidad de los lanzaroteños (que se conocen también como conejeros).

Accesibilidad

La hermosura de Lanzarote es, pues, su gran reclamo; tanto para el viajero asiduo, como para aquel esporádico que, de cuando en cuando, gusta de conocer realidades diferentes.

Uno de los principales atractivos de la isla es su accesibilidad, ya que sus precios –nada prohibitivos– y su cercanía, apenas dos horas y media si se vuela desde la península, hacen de la bella isla uno de esos destinos que nadie se quiere –ni se debe– perder.

Con todo, las costumbres locales, la gastronomía y el respeto por el medio ambiente –una de las máximas que impulsó el nunca bien ponderado César Manrique– son tesoros que la isla esconde celosamente y que, de hecho, sorprenden a más de un visitante atraído por la belleza de su paisaje natural.

La hermosura de Lanzarote es

su gran reclamo

¿Qué visitar?

Pero no caigamos en el post «hueco». Vamos al grano. Si has llegado hasta aquí, querrás saber qué es lo que deberíamos visitar si te decides por viajar a Lanzarote. A continuación, te desvelamos 7 lugares imprescindibles a tener en cuenta en tu viaje.

De las 7 maravillas de

Lanzarote

En este apartado, nos vemos forzados a retomar la figura del gran artista César Manrique, cuya creatividad quedó latente en diversos parajes de Lanzarote como legado de un genial visionario que supo ver qué tesoros escondía su isla de origen. Él, como pocos, supo cómo obrar en la tierra para potenciar sus virtudes; y la huella que dejó permanece, indeleble, para regocijo y asombro del visitante:

1

Los Jameos del Agua

Los Jameos están constituidos por un tubo volcánico que se formó al desplazarse la lava por él. Su longitud se extiende hasta el mar, de donde provienen sus aguas. Como corolario, un majestuoso auditorio aprovecha los elementos naturales de la gruta para dejar al visitante boquiabierto.

2

La Cueva de los Verdes

Esta cueva es una gruta, repleta de sorpresas –que, en el imaginario de más de un lector avezado, podría recordar a la archiconocida Cueva de Montesinos, que recorriera –según quiso Cervantes–, el Caballero de la Triste Figura. Esta cueva, que no es poco extensa, tiene su origen en el volcán de La Corona.

3

El jardín de cactus

Es uno de los jardines más afamados de Canarias, alberga en su interior más de 7.200 ejemplares.

4

MIAC

Museo Internacional de Arte Contemporáneo

Ubicado en el interior del Castillo de San José, el Museo Internacional de Arte Contemporáneo tiene como finalidad: «promover, reunir y exponer las obras más significativas de la creación artística moderna».

5

Casa-Museo del Campesino y Monumento a la Fecundidad

Ubicado el centro geográfico de la isla, supuso una visión del genial artista que nunca llegó a concluir. En su interior, se hallan objetos que evocan la agricultura.

6

Montañas del Fuego

Un restaurante, que se levanta sobre un cráter activo –perteneciente a un volcán que surge en la extensión del Parque Nacional de Timanfaya–, permite degustar platos elaborados con el calor proveniente de su interior.

En este parque, aunque no establecida por el artista, no podemos dejar de citar la Ruta de los Volcanes, uno de los más bellos reclamos de Lanzarote que se explica con detalle en el blog Lanzarote y sus volcanes, cuya lectura recomendamos desde aquí. De su post, La Ruta de los Volcanes, entresacamos las siguientes líneas:

«Desde el mirador natural de Montaña Rajada, situada a 350 metros de altura, podemos contemplar una de las zonas más impresionantes de este lugar: un inmenso mar de lava –que ocupa la mayor parte del Parque Nacional de Timanfaya y se extiende hasta el mar– en el que se elevan algunos conos volcánicos coronados por dantescos cráteres y atravesado por largas y profundas grietas producidas por las fluidas corrientes de lava incandescente».

José María Alfaro Roca 

7

Mirador del río

Se trata de un bello y ecléctico edificio desde donde contemplar el Archipiélago Chinijo.

Desde Somos Canarias, te animamos a visitar Lanzarote, una isla cuya fuerza transmite la energía que necesitas para recargar las pilas y renovarte en todos los sentidos… ¿a qué esperas?, ¿ya tienes tu billete?