Todo sujeto, sea individual o colectivo, evoluciona sin poder dejar de hacerlo. No solo estamos en devenir continuamente, sino que esa condición temporal irreversible es el precio que debemos pagar por existir.

No hay vida, pues, que sea reversible. Pero sí existe la posibilidad de volver a nuestro hogar, de suscitar en nosotros esa posibilidad de reconocimiento donde, de pronto, un gesto familiar nos hace identificables ante el espejo.

Coalición Canaria tiene una historia que se entremezcla con la modernización de nuestra tierra, y si la ciudadanía le ha dado su confianza tantos años, es por una razón que muchos siguen sin querer enterarse: sabían e intuían que por primera vez alguien les iba a defender por su canariedad, frente al centralismo político que había dominado nuestra historia.

Canarias pasaba a ser una primera identidad política, y además, lo hacía con voz propia: había nacido Coalición Canaria (CC).

Todo nacionalista canario se emociona aún al recordar este discurso de José Miguel Ruano -un político clave de su historia y de su presente-, donde reivindica una trayectoria que dignifica estas siglas: CC.

«Y no se debe olvidar que los logros obtenidos en la mejora de la calidad de vida de los canarios y las canarias se debe al ejercicio de canariedad realizado por parte de Coalición Canaria, que como fuerza nacionalista canaria ha defendido las especificidades de Canarias frente a los planteamiento uniformes de los partidos de ámbito estatal.

Proyectamos y ejecutamos un trabajo en Canarias y en la política de Estado y esos éxitos de gestión, expresados en realizaciones específicas para Canarias durante diecinueve años, han sido asimilados por los partidos del ámbito del Estado español con los que hemos mantenido acuerdos diversos».

Pp. 5-6. «Hacia la construcción nacional canaria»,

José Miguel Ruano, 2012

Esas palabras son algo que no se puede olvidar: las raíces de Coalición Canaria.