¡Viva La Morenita!nuestra

Virgen de Candelaria

Amor, fe, devoción, emoción… son palabras que reconocemos cuando recordamos las sensaciones que nos invaden –durante estos días– a los visitantes, peregrinos y devotos de Nuestra Señora de Candelaria. ¿La celebración? Las Fiestas patronales de Candelaria, que tienen su apogeo entre los días 14 y 15 de agosto.

La religiosidad y el fervor que atesoran estos festejos, en honor a nuestra Patrona, la Virgen de Candelaria, no impiden que afloren sentimientos de enorme alegría y de gran regocijo cuando, al término del camino, nos encontramos con nuestra Madre Amada.

Atrás quedaron las penas, atrás quedaron los momentos de angustia –en tiempos de promesa– y, ahora, solo importa Ella: nuestra querida Virgen de Candelaria; a quien honramos por estas fiestas con un sentimiento de entrega absoluta, que brota desde nuestro corazón y nos colma de una Paz infinita.

Muchas personas no aciertan a explicarse cómo es posible que en Canarias, la Virgen de Candelaria despierte un sentimiento tan profundo –y tan sincero– de fe y devoción inquebrantables. A los canarios, sin embargo, la respuesta se nos representa en el corazón y en la memoria, con una claridad meridiana:

Desde nuestra más tierna infancia, hemos sentido el amor de «La Morenita», como el de una madre protectora, que siempre nos escucha y nos consuela y que –como a los incansables peregrinos–, también, nos espera al final del camino.

Aparicióa

los guanches

Como muchos de nosotros hemos vivido, con anterioridad a los días grandes de Celebración, muchos peregrinos, desde diferentes puntos de la isla de Tenerife –y del archipiélago–, acuden al homenaje de Nuestra Patrona.

El día 14 de agosto por la tarde, acostumbra a celebrarse la tradicional ofrenda floral1 y representación de la Aparición de la Virgen a los Guanches, quienes sorprendidos y temerosos, recelaron de la imagen la primera vez que la vieron, hasta que percibieron la bondad y la grandeza que emanaba de Ella:

«(…) Iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la figura de una mujer que creyeron animada.

Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, [a uno de los pastores] el brazo se le quedó yerto y sin movimiento.

El otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en lugar de herirla, quedó herido él mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguaro, la cueva-palacio del mencey Acaymo (…). El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados (…)».

Wikipedia

La festividad de la Asunción, que tiene lugar el día 15 de agosto, se celebra con una misa solemne en la que como es costumbre, además de a fieles y a peregrinos, se convoca a autoridades militares, civiles y eclesiásticas. Al mediodía es cuando tiene lugar la magna procesión. Y, a su término, es cuando guardamos en la retina las recientes imágenes de las anécdotas vividas durante la celebración de este año, con la fe renovada, para reponer nuevas energías con las que –como el peregrino– debemos seguir por nuestro camino:

Gracias, Virgen de Candelaria,

por iluminarnos


1 Este año, sin embargo, ha habido ligeros cambios en la programación de la agenda.