Playas de Fuerteventura:

los secretos del norte

Canarias es conocida mundialmente por su templado clima, que mantiene suaves temperaturas a lo largo de todas las estaciones el año; si a ello unimos la cantidad de lugares que se pueden visitar a la intemperie, resulta un paraíso de los amantes de las actividades al aire libre, por la gran variedad de oferta y por el poco equipamiento que, en buena parte de los casos, requiere su práctica.

Uno de esos espacios al aire libre –con mayor número de «fans»– son nuestras playas. De entre las más conocidas, hoy rendimos homenaje a las de Fuerteventura. Concretamente, a aquellas que se ubican en su extremo norte.

Krzysztof Nowicki

Como acabamos de ver, uno de los más preciados atractivos que ofrece Fuerteventura son sus playas, a saber: las hay extensas, diminutas, pobladas, desiertas, de diferente gama cromática, modeladas con distintos tipos de arena… en definitiva, un muestrario de la naturaleza con una extensa oferta de playas donde elegir.

Viajar hasta la bella Fuerteventura y no pasar allí, al menos, cuatro días, dará para bien poco. Ocho kilómetros de fina arena blanca, un agua verde esmeralda y un conjunto de hermosas playas que disfrutar sería una de las miles definiciones con las que nos podríamos referir a las Dunas de Corralejo.

El Parque Natural de Corralejo es un espacio protegido español de la isla de Fuerteventura (Canarias). Cuenta con más de 2.600 hectáreas. Fue clasificado como parque natural en 1994.

Las Dunas de Corralejo están situadas al norte de la isla, en el municipio de La Oliva. Son el principal atractivo turístico de la isla, después de sus playas de arena blanca. Son las dunas más grandes del Archipiélago Canario.

Estas grandes dunas tienen un origen orgánico ya que provienen de la disgregación y pulverización de conchas de moluscos y de otros organismos marinos con esqueleto externo.

Wikipedia

Otro conjunto de «pesos pesados» de Fuerteventura son las Playas de El Cotillo. Si bien su fama y espectacularidad las precede, su belleza cuando se contemplan in situ, no les va a la zaga. Sus cristalinas aguas te hacen sentir un cúmulo de sensaciones que, en combinación con la bella postal del paisaje y los cálidos rayos del sol, te procurarán paz, relax y un torrente asegurado de diversión.

Belleza en estado natural

para tus sentidos