¿PESIMISMO? NevER

sonria por favor

¿No les parece que el pesimismo tiene un prestigio que no merece? Hay una corriente de intelectuales y periodistas que han hecho mucho daño en su pesimismo militante. Escúchenlos: todo está mal, es imposible que esto cambie, nuestra comunidad se lo merece, se veía venir, lo mejor es que todo desaparezca y todo vuelva a comenzar. Política, cultura, sanidad, educación, deportes… son los temas recurrentes de los «pesimistas militantes».

Apliquemos una aportación psicológica muy famosa de Seligman, han interiorizado la «indefensión aprendida»: hagan lo que hagan, no creen en el resultado o eficacia de lo que hacen.

CREER EN LO QUE HACES

sonria por favor

Y lo que es aún peor, trasladan su problema a los demás. Un pesimista militante en un cargo de responsabilidad es lo más peligroso que puede haber para quienes «padecen» su gestión. Aquel no cree en su trabajo y dirá que todo está fatal, que aunque lo hace de muchas formas diferentes, siempre se encuentra que las personas a su cargo no quieren mejorar. Huyamos de ellos, y ¡sonriamos! después. Transmitir pasión, alegría, entusiasmo… implica CREER EN LO QUE HACES.

Sonría, por favor

¡todos podemos mejorar!

😉