Hay bastantes hombres de talento en cada profesión, disciplina o arte; sin embargo, solo de unos pocos se pueden decir que sean genios. Este irrumpe y trastoca el marco de conocimiento y/o acción en el que se desenvolvía su práctica, sea cual sea esta, y establece muchas veces un nuevo marco que divide su profesión, disciplina o arte, en un antes y un después. Albert Einstein, Pablo Picasso, Martin Heidegger, o Alfred Hitchcock son algunos genios reconocidos del s. XX en diferentes ámbitos. Por ello, es tan importante comprender cabalmente esta afirmación:

Manolo Blahnik es un canario universal, y un genio del diseño de zapatos que ha elevado a una categoría desconocida hasta su aparición.

Manolo Blahnik es un «dibujante de zapatos», alguien que necesita para desarrollar su imaginario artístico volver una y otra vez a su Canarias natal. Este palmero reconocido en el mundo entero, amante de la botánica, recrea las hojas, las flores y la vegetación de esos senderos que Canarias guarda como un secreto que a pocos desvela. Miles de zapatos con una entidad propia entrelazados en un proceso de creación donde dialogan Madame BovaryEl Gatopardo, o la pintura de Zurbarán, Picasso o Matisse. Alguien que sabe que para crear un zapato, es fundamental «la construcción, su diseño y la fusión de los materiales».

El zapato como obra de arte, como un medio para elevar a quien lo lleva a otra dimensión: sí, al reino de la belleza, tan celoso que solos unos pocos pueden traspasarlo.

Hace poco se inauguró en Madrid la exposición Manolo Blahnik, el arte del zapato en el Museo de Artes Decorativas de Madrid. Manolo Blahnik, ese canario universal que puede afirmar maravillosamente:

«Los zapatos tienen un misterio que sólo conoce la mujer que los lleva, es la manera de caminar, es mucho más».

TV La Palma

Sí, el universo femenino tiene una deuda impagable con este mago del diseño. Un orgullo para nuestra tierra, Canarias, reconocerse siempre en

Manolo Blahnik,

un genio irrepetible