Canarias es, entre otras cosas, un ecosistema privilegiado por varias razones. Si unimos a ello, uno de los mejores climas del mundo, más el carácter acogedor de nuestra forma de ser, se cumple el enunciado unamuniano: paisaje y paisanaje.

Una de las líneas políticas más interesantes de la actual modernización ideológica de Coalición Canaria, es el desarrollo de una conciencia bionacionalista, que desde nuestra perspectiva implica una conciencia animalista, tal como lo reflexionamos en este rincón:

«Nuestra tesis es la siguiente: una conciencia bionacionalista implica necesariamente una conciencia animalista, comprendiendo ésta como la defensa a la vida de todos los animales, más allá de cualquier antropocentrismo y especismo –esos grandes prejuicios de la tradición occidental, según Peter Singer–.

Y nuestra tesis se basa en dos argumentos:

El primero es que la conciencia y defensa del medio ambiente, implica la de aquellos que son una parte fundamental del mismo, los animales, ese conjunto de seres vivos, entre los cuales, estamos nosotros, los seres humanos, como ya reflexionaron la historia de estos movimientos sociales.

Un animal padece dolor y sufrimiento como cualquier ser humano (aquí está la clave, en esa facultad básica que es su capacidad de sufrir), exactamente localizado en el sistema límbico como ha demostrado la ciencia actual. Un mundo con conciencia animalista es un mundo más compasivo, con más empatía hacia el otro, mejorándonos individual y colectivamente –lo demás, es cronificar formas de barbarie por argumentos culturales–.

Segundo: la conciencia y defensa de la diversidad biológica dentro de esa visión sistémica que es el medio ambiente, implica la de la diversidad animal, y ésta sólo puede ser reflejada en su diferencia desde la conciencia animalista.

Canarias es un ecosistema natural que conlleva la defensa de la vida de todo animal que habite en ella, y esto significa un principio de universalidad que hace potente la idea de bionacionalismo: Canarias es una parte del mundo, y en la misma medida, defendiendo esas ideas en nuestro contexto, significa que las aplicamos en el contexto de la globalización del s. XXI. Cuidar Canarias es, siempre, cuidar todas sus formas de vida, y ello es universalizable a cualquier lugar de nuestro mundo».

«Bionacionalismo y conciencia animalista», Somos Canarias

Lo repetiremos una y otra vez: si queremos conectar con la mentalidad de nuestra época, debemos apostar por comprender algo obvio: los seres vivos son protagonistas fundamentales de cualquier ecosistema.

No lo olvidemos en cualquiera de los diferentes dilemas que nos trae periódicamente la actualidad: el nacionalismo canario del s. XXI es bionacionalista y, por tanto, animalista en su mismo núcleo. Sí, cuidar Canarias es, siempre, cuidar todas sus formas de vida, y ello es universalizable a cualquier lugar de nuestro mundo.