A menudo, un nuevo escenario político desencadena movimientos que, previamente, los veíamos muy difíciles o, peor aún, imposibles. Por ello desde Somos Canarias apoyamos y nos alegramos de la unificación del nacionalismo canario entre sus dos grandes partidos, CC-PNC y NC, de cara a presentar una lista unificada para las próximas elecciones generales del 10 de noviembre.

Todos los inconvenientes que se han escuchado son estériles ante un interés superior: el nacionalismo canario debe luchar con una sola voz por representar el interés prioritario de nuestra tierra, Canarias; en este caso, en el parlamento nacional de Madrid. Todos los que no vean esto (este es un tiempo difícil por una razón: recordar lo obvio) deberían ponerse a un lado y no entorpecer esa unión que, estamos seguros, puede ser el inicio de acuerdos muy importantes en el medio y largo plazo.

Da igual que sea el PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos, Vox, o el último en llegar Más País (sólo un populista camuflado como Íñigo Errejón puede denominar así a su iniciativa política), todos ellos tienen algo en común: son partidos centralistas que tienen dos presupuestos que debemos explicitar.

El primero es que son partidos que no tienen como interés prioritario a Canarias, y esto nos deriva al segundo: todos tienen su poder de decisión en Madrid donde nuestra tierra –hay que recordarlo una y otra vez– queda lejos, demasiado lejos para sus luchas internas.

Vean lo que está haciendo el gobierno socialista de Pedro Sánchez con el archipiélago: ningunear el dinero que por ley nos pertenece según su estrategia política donde, no lo olvidemos, Canarias es un mero juguete para seguir su táctica inmediata. Por ello, nosotros tenemos claro a quién votaremos el 10 de noviembre: al NACIONALISMO CANARIO UNIDO de CC-PNC y NC, frente a los partidos centralistas.