Ángel Víctor Torres: ¡más Canarias, y menos socialismo adulón!

En la reciente historia política de España no encontrarán un personaje más ambicioso sin límite alguno que el actual presidente del gobierno español y líder del PSOE, Pedro Sánchez. Por ello, todas las mentiras y traiciones que describen su trayectoria, pueden ser comprendidas desde esa estructura de su personalidad: un ambicioso falto de escrúpulos, que es capaz de hacer cualquier cosa para alcanzar el poder y perpetuarse en él. Les pongo dos ejemplos diferentes pero muy elocuentes de su práctica política:

El primero, cuando dijo que la moción de censura a Rajoy sólo era un trámite y paso necesario para convocar elecciones, fue llegar a la Moncloa, y cambió de opinión; no sólo eso, sino que negocia y busca un acuerdo escandaloso con el secesionismo catalán para aprobar los presupuestos de 2019: como consecuencia de lo anterior, Cataluña es la comunidad autónoma donde más sube la inversión este año.

Ni le importa que hayan dado un golpe de estado de facto, ni la política de provocación continua de Torra incluyendo su aliento a la violencia de los CDR, ni la campaña de difamación internacional que orquestan contra España, igualándolo a un país autoritario, donde se perseguiría el hecho diferencial catalán.

Da igual, ni siquiera la incomprensión en el resto de partidos (incluido, el suyo) y en el resto del país ante un tipo de política que pone en duda el constitucionalismo democrático, tanto aquí como en Europa: Pedro Sánchez quiere seguir en la Moncloa y para ello vale todo.

Segundo ejemplo: después de casi mil muertos en la contabilidad de ETA y de la falta de autocrítica del mundo de Bildu, por cierto, tan cómplices en su cariño mutuo con el secesionismo catalán: Idoia Mendia, secretaria general del PSE y líder del socialismo vasco, se fotografiaba amistosamente y brindando con Arnaldo Otegui, líder de EH Bildu (otro de los partidos que le votaron a favor en su moción de censura) y corresponsable de los crímenes terroristas de ETA en el País Vasco; ante este hecho sonrojante, José María Múgica, hijo de Fernando Múgica Herzog, abogado y dirigente socialista asesinado por ETA en 1996 en San Sebastián, se dio de baja del PSOE.

Ésta fue la reacción de Pedro Sánchez: «No hay ningún elemento para la polémica». Da igual la memoria de todos los socialistas y demócratas asesinados: Pedro Sánchez quiere seguir en la Moncloa y para ello vale todo.

Y ahora entenderán el porqué de esta semblanza moral y política de Pedro Sánchez: Ángel Víctor Torres y el socialismo canario se han convertido en el socialismo adulón de este personaje. La pleitesía ante este líder narcisista –sí, ha logrado sobrepasar a José María Aznar–, muestra el centralismo de este socialismo adulón: cada semana acuden a Madrid y allí en la calle Ferraz se les dice el argumentario que tienen que repetir para defender lo indefendible.

Ni les importa la falta de cumplimiento de los convenios y las partidas que el propio Pedro Sánchez se había comprometido con Fernando Clavijo, el presidente de Canarias.

Ni les importa las continuas faltas de respeto a nuestro archipiélago, la última ha sido darse de baja para un acto institucional de celebración del nuevo Estatuto de Canarias, y dos días después asistir a un acto orgánico del partido en Gran Canaria.

Ni les importa el castigo en el presupuesto de 2019 que inflige a nuestra tierra, sin cumplir nada de lo que normativamente nos corresponde: ¡qué más da, hay que aplaudir y sonreír junto al líder Pedro Sánchez!

Quizás recuerden una costumbre en el partido socialista español, que inmortalizó Alfonso Guerra en esta frase: «El que se mueve no sale en la foto». Canarias no les importa, este socialismo adulón de Ángel Víctor Torres está retratando el centralismo de un partido que traiciona los intereses del archipiélago por los intereses personalistas de este personaje, Pedro Sánchez. Por favor, no digan «Canarias», no digan «política social», que la ciudadanía canaria ya les conoce:

Ángel Víctor Torres,

¡más Canarias, y menos socialismo adulón!…