Apegos sanos,

apegos insanos

Este breve artículo es un extracto de una reciente entrevista al psiquiatra Diego Figuera en El País, y uno de los expertos en psiquiatría comunitaria más prestigiosos de nuestro país. Explica rápidamente qué significa el término apego:

«Apego es un término que definió el psicoanalista y psiquiatra John Bowlby, que analizó las carencias de los niños huérfanos de la II Guerra Mundial. Se dio cuenta Bowlby de que necesitamos a unas figuras que nos cuiden, fundamentalmente, para tener seguridad. Cuando somos muy pequeños, seguridad física, algo que nos viene de la evolución de las especies, porque apego tienen también los animales. Nacemos inválidos, indefensos, ante los depredadores. Bowlby afirmó que nuestra necesidad de apego no es secundaria a la alimentación, como hasta el momento defendían los psicoanalistas. Si estamos inseguros en la crianza no aprendemos bien porque andamos siempre con las señales de peligro encendidas. La relación de cuidados físicos, emocionales y mentales va cambiando en las fases del desarrollo. Un apego seguro se suele considerar terminado en el año y medio. Por eso, hoy en día, se considera tan importante un permiso de maternidad y paternidad como mínimo de un año».

Entrevista a Diego Figuera, por Elvira Lindo, El País, 10/09/2017

Como podemos intuir, existen apegos sanos y apegos insanos:

«Hay apegos sanos o insanos. El apego seguro es el que nos hace resilientes. No significa que estemos todo el día pegados al niño. Al contrario, hay que promover su autonomía según las fases; en cada edad el niño necesita un tipo de relación afectiva, cognitiva y conductual distinta. Si nos pasamos de listos o de cortos nos vamos a apegos inseguros. Por ejemplo, la sobreprotección da un apego inseguro y con menos resistencia a la adversidad. Es el mal de la sociedad moderna».

Ibid.

Educar es, antes que nada, conformar ese apego sano que desarrolle personalidades positivas y resilientes ante una realidad que, tarde o temprano, tendrán que afrontar.