#FuerzaCanaria

Sobre la próxima cita electoral del 10 de noviembre, la candidata nacionalista, Ana Oramas, ha declarado que «el enfado de los canarios por la celebración de nuevas elecciones debe convertirse en voto canario». La ciudadanía es consciente de cuánto se juega Canarias y sabe (viendo la incompetencia del Gobierno del Pacto de las Flores –en connivencia con el Gobierno estatal–) que solo cuando nuestro voto cuenta, Canarias tiene un futuro prometedor.

Ante el asombro de quienes vieron con estupor cómo se ninguneaba a la España no peninsular en el reciente debate a cinco de los candidatos al Gobierno; muchas mujeres y hombres en Canarias convienen con la candidata lagunera en que los nacionalistas de Coalición Canaria-Partido Nacionalista CanarioNueva Canarias: «Defenderemos a nuestra tierra y a nuestra gente contribuyendo a la gobernabilidad de España desde la moderación y la responsabilidad, como hemos hechos siempre. Respetando y defendiendo el Estado de Derecho y la Constitución; pero siendo un baluarte en la defensa de los intereses de Canarias; sin la obligación de tener que rendir pleitesía a ningún partido de ámbito estatal, como hacen otros».

Un futuro prometedor

«Solo cuando nuestro voto cuenta, Canarias tiene un futuro prometedor».

En esa misma idea, ha insistido María Fernández, quien ha puesto en valor el voto de Canarias y la importancia de que nuestro nacionalismo tenga representación tanto en el Congreso como en el Senado:

 

El enfado de los canarios debe convertirse en voto canario

«Cuando el voto nacionalista es necesario, Canarias avanza y progresa. Cuando no lo es; a Canarias se la olvida», concluye Ana Oramas. De esta manera, tanto Oramas como Fernández entienden y comparten el cabreo de la ciudadanía por la celebración de las cuartas elecciones generales en cuatro años.

A este respecto, Oramas apuntó: «entendemos el enfado de la ciudanía. Lo entendemos y lo compartimos. Estamos hartos y cansados de que nos hayan arrastrado a una nueva campaña. Los culpables no pueden ni deben ser recompensados en las urnas. Y la abstención favorece a los que han hecho mal las cosas.

Por eso, el enfado de los canarios y las canarias debe convertirse en voto canario». Compartimos la visión de Ana Oramas y de María Fernández; porque lo cierto es que solo cuando nuestro voto cuenta, Canarias tiene un futuro prometedor.