Canarias y sus

tres retos en el siglo XXI

Canarias como unidad política se desarrolla en un contexto histórico, el s. XXI, donde debe abordar tres retos que están interrelacionados.

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Primer reto

Un primer reto es comprender que vivimos en un mundo globalizado, que abordamos desde el estado español en el proyecto europeo. Esclarecer qué España y Europa queremos construir es parte de ese cambio, afrontando un problema principal: Canarias debe priorizar su identidad desde su glocalización específica, o sea, sólo desde su reconocimiento singular en la Constitución española y la normativa europea (profundizando aquí en su condición RUP: regiones ultraperiféricas).

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Segundo reto

Un segundo reto es potenciar, estratégicamente, nuestra situación geopolítica en toda su amplitud y profundidad: somos un archipiélago atlántico, un cruce y diálogo entre tres grandes continentes: Europa, África y América. Un primer paso en esta dirección es identificar el papel más importante que podemos desempeñar en cada una de estas realidades. Un ejemplo: recientemente, la vicepresidenta del gobierno afirmaba que Canarias es la región que mejor entiende a África. Aunque tarde, bien está que se reconozca, y que tenga las consecuencias políticas y económicas pertinentes; en esta dirección, Canarias debe ser un actor de primer nivel en España, la Unión Europea, y en las realidades africana e iberoamericana.

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Tercer reto

Tercer y último reto: la construcción progresiva de Canarias como una sociedad del conocimiento. Así, nuestro modelo económico debe diversificarse: apostar por una ciencia e investigación que sea una valor diferencial, la innovación nunca llega por sí sola; por una universidad que rompa su endogamia y apueste por la calidad; y, finalmente, por un sistema educativo que sea una política central de ese cambio, la condición necesaria para que pueda producirse. Cuánto talento ignorado, invitado a marcharse, esperando a ser reconocido y apoyado.

La meritocracia no es negociable, debe ser impulsada en todos los ámbitos. Es consecuencia de estructuras que concretan esta idea: el conocimiento, el talento, son el valor diferencial de cualquier comunidad. Canarias, desde su identidad política, merece ganar estos tres retos: es nuestro gran desafío en el s. XXI.