Lo hemos repetido aquí una y otra vez: los partidos centralistas (PSOE, PP, Vox, Unidas Podemos y Ciudadanos) tienen su poder de decisión en Madrid. Y allí, nuestra tierra queda lejos, demasiado lejos, ¿por qué? Por una razón fácil de comprender: el interés principal de la estrategia y la táctica de los partidos centralistas nunca será este archipiélago que, siempre simpático, visitan periódicamente: uno de los pilares de ese centralismo político y psicológico de Ángel Víctor Torres.

Además, hay otra razón de fondo respecto a Canarias: no tenemos una historia violenta, ni hemos sido desleales nunca respecto a la norma fundamental que este estado se ha dado: la Constitución de 1978. Y con esa situación, se limitan a posponer y a negociar aquello que no deberían ni posponer ni negociar: nuestro Estatuto de Autonomía y nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF) –sí, eso que se suele llamar nuestros fueros–.

Las últimas declaraciones de Ángel Víctor Torres pidiendo uno o dos ministros canarios, vuelve a reafirmar aquello que le hemos criticado: su absoluta obediencia y seguidismo del liderazgo arrogante de Pedro Sánchez. En verdad, es un automatismo centralista esa petición:

  • ¿Es que solo si existen ministros canarios se van a atender las necesidades y los derechos de nuestra tierra?
  • ¿Depende nuestro archipiélago de la decisión inspirada de Pedro Sánchez respecto a una cuota para el socialismo canario?
  • ¿Canarias será atendida si y sólo si gana su parte en la lucha entre las diferentes federaciones socialistas de España?

Así piensa el centralismo político y psicológico de Ángel Víctor Torres.

Frente a lo anterior, avanzamos lo que exige un nacionalismo canario que no se doblega a estos automatismos centralistas: Canarias tiene un Estatuto de Autonomía y un REF que han de respetarse al estar vigentes; el dinero que se debe de diferentes convenios de años anteriores debe llegar inmediatamente, sin tener que estar rogando por ello.

¿Saben lo que hará Pedro Sánchez? Cumplirá si y solo si necesita el voto del nacionalismo canario de CC-PNC y NC –solo se acuerdan de esta tierra tan lejana, cuando en su aritmética parlamentaria somos necesarios–.

Lo demás, es volver al centralismo político y psicológico de Ángel Víctor Torres: no lo queremos ni lo merecemos. Y aún así, existen despistados en nuestra tierra que se preguntan por qué es necesario el nacionalismo canario en la actualidad: ya lo saben.