Hay varias modalidades de centralismo político; por ejemplo, la siguiente: un gobierno no transfiere la financiación ya acordada en una determinada partida. Esto lo ha hecho reiteradamente el PP respecto a Canarias, y por lo tanto, no dejan de ser irónicas las quejas de su líder regional, Asier Antona, respecto a la situación de las carreteras en Tenerife; como ven, en política, a veces, los pirómanos aparecen espontáneamente disfrazados de bomberos. Y este centralismo político está siendo rectificado por el Tribunal Supremo, dando la razón a Canarias y a su Gobierno nacionalista:

«El Tribunal Supremo (TS) ha elevado a 290 millones de euros la cantidad que el Ministerio de Fomento debe a Canarias por los recortes que realizó durante la crisis en su convenio de carreteras, en una sentencia que suma los incumplimientos de 2013 a los ya reconocidos de 2012. El Gobierno de Canarias mantiene vivos varios recursos contra los recortes que el Estado impuso de manera unilateral a partir de 2012 a las inversiones en carreteras que se había comprometido a realizar en el archipiélago, que privaron a la comunidad autónoma de fondos que esta cifra en cerca de 700 millones, sumando todo el período. De hecho, en la sentencia conocida este lunes, el Supremo ya adelanta que podría aplicar el mismo criterio a todas las reclamaciones del archipiélago en este litigio sobre el convenio de carreteras (con vigencia hasta 2017), ya que textualmente declara “la obligación de la Administración del Estado de transferir a la Comunidad Autónoma de Canarias las cantidades comprometidas en el citado convenio para la anualidad de 2013 y sucesivas”, con intereses legales».

Canarias en Hora

Otra vez vuelve a suceder: sólo la insistencia del Gobierno nacionalista de Fernando Clavijo defiende a Canarias frente a las iniciativas centralistas que, por inercia, se repiten con nuestro Archipiélago.