Ser nacionalista de Canarias, escuchar a un chavista dar lecciones de democracia y sentir cómo a uno se le revuelve el estómago es todo uno.

Arremetiendo contra la diputada canaria, Ana Oramas, una de las mejor valoradas actualmente en el panorama político español y de Canarias –para nosotros, la mejor–, Juan Carlos Monedero, declaraba en el periódico digital Canarias Ahora: «Confiar en Ana Oramas es como fiarse de un león que lleva quince días sin comer». En referencia al levantamiento del veto, por parte de la diputada, a un Gobierno con la presencia de Unidas Podemos.

Una vez más, Monedero, quien –recordemos– no tuvo redaños para permanecer como cara visible de Unidas Podemos, intenta teñir de descrédito –como estrategia vil– la gestión de una adversaria política como la nacionalista Ana Oramas.

El «zasca» de Ana Oramas a Monedero no se ha hecho esperar:

«Monedero dice que soy peligrosa porque soy como un león que lleva 15 días sin comer. Yo digo que soy una leona que defiende a los suyos y su territorio», ha declarado Ana Oramas, en Los Desayunos de TVE.

El miedo de Monedero, arremetiendo contra Oramas, como hace bien poco hizo Albert Rivera, tiene razón de ser. Se las están viendo con una mujer seria, responsable, que ha demostrado, a lo largo de su trayectoria, que está comprometida –de verdad– con #Canarias. A Rivera, ya lo conocemos: ideológicamente, es una veleta que se arrima siempre al sol que más calienta, pero, de eso, trataremos en otro momento. Del Chavista de Monedero, qué decir, se define solo:

Ese es el gran sentido que tiene la Izquierda para Monedero: quien se atreve a criticar a Ana Oramas es, al tiempo, quien ensalza a un golpista que arrastró a Venezuela por la senda de la quiebra, a una situación en la que pesa más la opinión de un comisario político que el informe técnico de un ingeniero; una actitud vil y de desprecio continuo hacia Venezuela y hacia Canarias. En Canarias, nos sentimos profundamente orgullosos con el «zasca» de Ana Oramas a Monedero.