CONCEPCIÓN DE CANARIAS

En las próximas elecciones de mayo, además de quién gobernará nuestros municipios, cabildos o el gobierno autonómico –y de quién nos representará en la Unión Europea–, nos jugamos la concepción de Canarias que queremos para nuestra tierra.

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CANARIAS NACIONALISTA

Y sin entrar en matices, hay dos claramente que se clarifican en el panorama electoral: una Canarias nacionalista, que NO obedece a hipotecas externas y que tiene como prioridad los intereses generales de nuestro archipiélago, representada por CC-PNC.

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CANARIAS CENTRALISTA

O una Canarias centralista, que sigue los mandatos de los partidos centralistas (PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y Vox) que desde Madrid dirigirán la política de esta tierra, sin más interés que el que les convenga para sus intereses a nivel estatal.

NACIÓN ATLÁNTICA

En defensa del pensamiento nacionalista,

del sentimiento de canariedad

Y no me olvido de NC, que –tristemente– se ha convertido en un apéndice oportunista del PSOE donde su ideología de izquierda ha acabado por absorber su vocación nacionalista, además de los personalismos que la anulan en su visión a medio y largo plazo: es, lo que llamaría, un nacionalismo desorientado en su actual definición.

Se acaban de cumplir los noventa y cinco años del PNC, y queremos desde este rincón de Somos Canarias unirnos a su celebración, elogiando el discurso ideológico y emocionado que su presidente Juan Manuel García Ramos desarrolló, y que es también una llamada a esa Canarias nacionalista de la que estamos hablando:

«Ayer el nacionalismo significaba en Canarias desembarazarnos de un trato imperial y colonizador (Secundino y colaboradores primeros), el nacionalismo en Canarias significa hoy reclamación de trato no discriminatorio con respecto a otros territorios del Estado y defensa de nuestras diferencias geoestratégicas, culturales y sociales como nación atlántica».

Y nuestra ideología es ésta:

«En defensa del pensamiento nacionalista, del sentimiento de canariedad, de un sentimiento de pertenencia a un territorio, a una sociedad y cultura milenaria, síntesis enriquecida de la que desarrollaron en soledad durante más de dos milenios los primeros pobladores de estas islas atlánticas, poseedoras de una lengua, religión, rito funerario, economía elemental y concepción del mundo, y de la que introdujeron los que vinieron a ellas a vivir a partir del XV, con el monoteísmo judeocristiano, la filosofía racionalista griega y el derecho romano».

Cuando la ciudadanía canaria vaya a votar en mayo, debe acordarse de todo lo anterior: ni Pedro Sánchez, ni Pablo Casado, ni Albert Rivera, ni Pablo Iglesias, ni Santiago Abascal, han comprendido o sentido nunca lo que es esta nación atlántica, ese sentimiento de canariedad.

No les importa y creen poder gobernar a su antojo desde sus despachos en Madrid: se llama centralismo. Y no, no lo queremos para nuestra tierra: pensamos, queremos y nos reconocemos en una Canarias nacionalista.

Así se lo demostraremos