José Manuel Pitti, un ejemplo político y moral

A menudo, olvidamos lo esencial en medio de la aceleración política y mediática en que vivimos como sociedad hiperconectada: como diría el filósofo español Javier Gomá, ¿quiénes son aquellos ejemplos personales que nos sirven de referencia?

Ese es el objetivo de este breve artículo: reivindicar la figura de José Manuel Pitti como ejemplo político y moral para aquellos que tenemos un compromiso con nuestro archipiélago, y por extensión, para todos los que amamos esta tierra atlántica, laboratorio cálido de la globalización actual: Canarias.

Parte de nuestra educación sentimental

José Manuel Pitti ha ejercido distintas responsabilidades durante casi 40 años en prensa escrita, radio y televisión. En los años 70 publicó sus primeros trabajos en La Tarde y fue luego colaborador de Jornada Deportiva, Marca, Radio Juventud de Canarias, Radio Nacional de España, Nuevo Basket y Diario de Avisos, entre otros medios, y, ya como profesional, se inició en el periódico El Día.

Y es parte ya de nuestra memoria para siempre su paso por la Televisión Española en Canarias donde ejerció durante 16 años como jefe de Deportes y fue precursor, presentador y director del programa La Luchada (desde 1985), tarea que continuó en Televisión Canaria –asimismo, no queremos olvidarlo, fue director de las emisoras InterSur Radio, Radio Arona y Onda Tenerife–.

Desde lo anterior, hoy trabaja día a día en Coalición Canaria (CC) en el Parlamento y allí donde se necesite su presencia, luchando y construyendo por el deporte canario –sin olvidar otras cuestiones–.

Si nos fijamos, sea en su trayectoria periodística o política, siempre aparece una constante: su amor incondicional por nuestra tierra. Queremos decir algo públicamente: él es también parte de nuestra educación sentimental, esa que es el trasfondo de todas las demás.

Intervención de José Manuel Pitti.

Sí, lo admiramos y lo queremos por su bonhomía y por esa sonrisa de apoyo que siempre nos da: un ejemplo político y moral para el nacionalismo canario. Gracias, José Manuel, por ser tan buena gente.