En la actual situación política nacional y autonómica, nos sobran políticos cortoplacistas y, sin duda, echamos en falta aquellos que son capaces de comprender y trabajar para el medio y largo plazo –¿no es el populismo de extrema derecha y extrema izquierda, el compañero inevitable del presentismo que las redes sociales propagan, impidiendo estructurar agendas políticas que vayan más allá del mismo?–.

José Miguel Ruano nos acaba de anunciar su retirada de la política activa al acabar esta legislatura: para nosotros, un referente histórico del nacionalismo canario, y asimismo, un político que ha sabido siempre situarse en el largo plazo, supeditando la táctica a la estrategia –utilizando un símil ajedrecístico–.

José Miguel Ruano un referente histórico del nacionalismo canario

José Miguel Ruano es licenciado en Derecho en la Universidad de La Laguna. Becario de Investigación del Centro de Estudios Constitucionales.

En 1988 obtuvo, por oposición, la plaza de Letrado del Parlamento de Canarias.

También es profesor asociado de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna.

Durante la Legislatura 1999-2003, fue consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, responsabilidad que fue renovada en junio de 2003 y que desarrolló hasta el mes de mayo de 2005, fecha en la que fue nombrado Consejero de Presidencia y Justicia, cargo que ostentó hasta 2007.

Ese mismo año fue elegido como Consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad, cargo que desempeñó hasta 2011.

En la VIII Legislatura fue diputado electo por la circunscripción de Tenerife y presidente del Grupo Nacionalista Canario; finalmente, en esta legislatura es el Portavoz del Grupo Nacionalista Canario.

Y sin embargo, después de leer este breve currículum personal, seguiríamos sin comprender tres claves que nos parecen fundamentales en el político y la persona de José Miguel Ruano.

Una primera clave es, ya lo adelantamos, su voluntad de que la política solucione problemas a largo plazo: es la diferencia sustancial entre la política coyuntural y la política estructural. Por eso, ha sido un protagonista principal del desarrollo y la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias, encargo que recibe en 2004 y que podrá finalizar en el 2018 –catorce años de gestación de una norma fundamental de nuestro autogobierno que nos acompañará durante décadas–. Y creemos, una lección silenciosa de que las grandes políticas necesitan de figuras que unan inteligencia y voluntad más allá del tacticismo: ambas se dan en José Miguel Ruano.

Una segunda clave es su pasión educativa. Y es que ésta, entre todas las políticas que desarrolla un gobierno, es aquella que forma y condiciona el largo plazo con más fuerza, aunque nunca se encuentre entre los temas que más interesan a la ciudadanía española en el CIS, como le gusta recordar a José Antonio Marina. Cuando hemos conversado con él, la educación era una y otra vez ese nexo que iba dando continuidad a nuestro diálogo: alguien que en estos tiempos convulsos, siga defendiendo y encarnando –como político y como profesor– esa llama educativa, es una rareza en la actual clase política. De una u otra forma, como ven, vuelve a aparecer la mirada a largo plazo.

Y finalizamos, con la última clave desde nuestra lectura: José Miguel Ruano es un referente histórico del nacionalismo canario. Canarias como identidad política es, siempre, su faro ideológico, o dicho con sus palabras: “éste donde éste”, seguirá poniendo a Canarias “por delante de todo”. Es la encarnación, para nosotros, de ese nacionalismo canario constitucionalista, pactista, que ha sabido dar sensatez y logros a nuestra tierra durante las últimas décadas, y así lo refrendaba: “Yo soy una persona que cree firmemente en la Constitución española, en sus valores, en el pluralismo político, en la justicia, en la igualdad”. Sí, le vamos a echar de menos.

Por todo ello: gracias, José Miguel Ruano, por todo su trabajo por esta tierra que le debe un homenaje que estamos seguros se le dará como merece. Y queda pendiente otra conversación: dialogar, como usted sabe, es un infinitivo interminable.