Lo volveremos a recordar una y otra vez: los avances en la historia reciente de Canarias en el ámbito político, económico, social y cultural, han sido protagonizados por el nacionalismo canario de Coalición Canaria (CC), es más, su protagonismo como sujeto político en el escenario estatal sólo puede comprenderse desde su presencia y fuerza negociadora en el parlamento español.

Este hecho tan importante se olvida, a menudo, en ciertos análisis mediáticos, donde se acusa a CC de llevar en el gobierno veinticinco años; en fin, una acusación desenfocada y parcial donde las haya: es la ciudadanía canaria quien elige –se llama democracia representativa, y esa idea no puede valer sólo para algunos argumentos, y no para otros–.

Por otra parte, estamos a las puertas de que se concrete un hito histórico: un nuevo Estatuto de Autonomía para Canarias, que representa un desarrollo necesario e ineludible para nuestro archipiélago en este siglo XXI.

Ana Oramas lo apostilló con claridad, y con ese énfasis que tienen las grandes ocasiones: «está naciendo una nueva comunidad y un nuevo pueblo», este Estatuto «ha puesto alas» a Canarias para «volar más alto y más lejos». Un vuelo que no contó con el apoyo de los partidos de la nueva política: Ciudadanos y Podemos, algo que deberá ser recordado a la ciudadanía canaria cuando reincidan en sus cansinas lecciones políticas y morales –su centralismo inherente les impide priorizar los intereses de Canarias, como se constata una y otra vez–.

ESTATUTO DE AUTONOMÍA

Quisiera, para terminar, incidir en una idea: este nuevo Estatuto de Autonomía es impensable sin la fuerza y necesidad del nuevo nacionalismo canario, este no quiere decir solamente una nueva generación política en CC, sino la combinación equilibrada de juventud y de experiencia en su seno y trabajo diario.

Un ejemplo: José Miguel Ruano ha sido fundamental en el proceso de elaboración y negociación de esta nueva norma, esa que va a ser «para los canarios nuestra Constitución», en afortunada expresión de Rosa Dávila.

Un trabajo de varias generaciones que se concreta en el mandato de Fernando Clavijo, la encarnación de ese nuevo nacionalismo canario que está llamado a volver a ganar en las próximas elecciones de nuestra tierra, en el ámbito municipal, insular, autonómico y también europeo, que se celebrarán el 26 de Mayo de 2019.

Es la elección fundamental: o una Canarias nacionalista en el s. XXI (moderna y orgullosa desde su singularidad), o una Canarias centralista que ya intuimos cómo será por el trato que nos va deparando el actual gobierno socialista de Pedro Sánchez.