Contexto

socioeducativo

Todos los estudios rigurosos apuntan un factor importante: la importancia del contexto socioeducativo donde se desarrolla la educación para poder evaluar, en toda su complejidad, el avance o no del mismo. Algo que la realidad mediática, cortoplacista y adicta al titular, suele olvidar.

En verdad, hay tres posiciones respecto a la posibilidad de comparar los resultados educativos de diferentes países o comunidades autónomas: aquellos que niegan, desde diferentes argumentos, que esto sea posible; los que defienden un comparativismo ingenuo, olvidando factores como los señalados al inicio de este artículo, en el presupuesto de que cualquier contexto es prescindible para tal comparación; y, finalmente, la posición que defendemos:

Un comparativismo crítico que, teniendo en cuenta el contexto, es capaz de comparar y/o identificar variables que se muestran válidas y fiables en los diferentes contextos donde se ejercen.

Resumiendo: el comparativismo crítico se hace cargo del contexto, pero sigue siendo universalista, o sea, es posible comparar.

Tomemos Canarias como caso de estudio, a través de cuatro argumentos de su accidentada historia:

1

Citando a Olegario Negrín Fajardo. “(…) si se comprueba la evolución de las tasas de alfabetización en la población canaria en los siglos XVIII y XIX y los datos de los diversos niveles educativos en comparación con las del conjunto del Estado, nuestra región se encuentra en los últimos lugares, igualada con Murcia y las provincias de Andalucía y Extremadura”1.

2

Situémonos en el s. XX: La guerra civil española (en Canarias) desbarató toda la prometedora política educativa republicana para la instrucción pública. La política educativa del nuevo régimen tardaría bastante tiempo en alcanzar las cotas cuantitativas y cualitativas de la republicana”2.

3

A partir de las dos últimas décadas del s. XX hasta la actualidad, Canarias logra la progresiva escolarización universal de sus alumnos en las etapas primaria y secundaria, con el surgimiento de un nuevo problema: de la cantidad a la calidad.

4

¿Qué analfalbetismo ha sufrido la población canaria en el s. XX? No sólo a principios del pasado siglo como se podría suponer, esta lacra llega hasta 19753:

Total analfabetos Hombres Mujeres
Las Palmas 48.539 17.160 31.378
S/C Tenerife 49.008 18.003 31.005
Canarias 97.547  35.163 62.383

Lo que hemos expuesto, no es casual: es la consecuencia de un centralismo histórico de España respecto a Canarias, y de esa visión arrogante y llena de prejuicios donde nuestra tierra sigue siendo una tierra de destierro:

Miguel de Unamuno, en la dictadura de Primo de Rivera en 1924, fue enviado en tal estado a Fuerteventura. Él, más sabio que esa España enferma, se contagiará de esa isla fascinante, redescubriendo la poesía como su género principal en esa época de su vida.

Cuando vuelvan a escuchar los problemas educativos de Canarias, echemos una mirada a nuestra historia.

No seamos indulgentes con los verdugos,

aunque hablen nuestra misma lengua


p. 340. Las enseñanzas primaria y secundaria en la historia de Canarias, Olegario Negrín Fajardo. Como dice el autor, “sobre este particular puede consultarse la ya clásica obra de Lorenzo Luzuriaga: Elanalfabetismo en España. Madrid, J. Cosano, 1926; véase también nuestra comunicación:«El analfabetismo en Canarias en el siglo XX», en II Coloquio Nacional de Historia de la Educación, Valencia, 1983, pp. 689-705”.

Ibíd. p. 354.

Ibíd. p. 356.