Capítulo XVII

Matices sonoros para términos

de significados opuestos

Este capítulo es, con total seguridad, uno de los que mejor representa el fruto obtenido tras una larga y profunda investigación, junto con la búsqueda de singularidades sonoras, en pos de encontrar las técnicas para conseguir que cada palabra sea susceptible de ser «maquillada», embellecida y dotada de un efecto diferenciador y especial cuando es pronunciada y locutada, tanto en el ámbito de la oratoria pública como en el de la locución profesional audiovisual.

Y es que hay ciertas palabras que poseen una clara carga conceptual que facilita su «manipulación» sonora. Otras, por el contrario, estoy seguro de que, como me ocurre a mí, a priori no le transmiten apenas nada más que un vulgar significado desprovisto de efectos sonoros y carente de embellecimiento adicional alguno.

Estas últimas, por esa peculiaridad, son las que más han provocado mi atención y estudio y, por ende, las que más inversión investigadora han requerido.

CIEN MIL PALABRAS

Tan solo a título de curiosidad, sin ánimo de ser exhaustivo, le recuerdo que el Castellano –atendiendo a los términos incluidos en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua– cuenta actualmente con un total aproximado de 80.000 palabras. Los investigadores y estudiosos del idioma afirman que, aparte, los hablantes aportamos otro 30% adicional de terminología no incluida en el citado Diccionario, es decir, que se alcanzan casi las 100.000 palabras como cifra total correspondiente al léxico utilizado por los hispanohablantes.

¿Por qué hago referencia a estos datos? Pues porque con tal caudal de vocabulario no tenemos excusa alguna para no buscar la variedad y la riqueza lingüística en cada una de nuestras intervenciones públicas y profesionales.

Y es en este punto, precisamente, en el que debemos esmerarnos para brindar –a los receptores de nuestros mensajes– modulaciones y matices sonoros que acompañen nítidamente al concepto y al significado que los propios términos transmiten a los interlocutores, oyentes o espectadores.

Adjunto a este capítulo le incluyo tan solo algunos ejemplos, pero son cientos, quizá miles, los que están a su disposición –a la disposición de todos nosotros– entre esas casi cien mil posibilidades que conforman la totalidad de nuestro idioma.

Quiero constatar que alguno de los términos que usted va a escuchar en el audio adjunto son el resultado de numerosas horas de búsqueda de peculiaridades sonoras únicas que les impriman personalidad individual y que, a la vez, posean características concretas de contraste inflexivo tonal, de volumen o de velocidad de dicción –que son las tres técnicas aplicadas principalmente a todas ellas–, en comparación con otras palabras de similar significado e, incluso, complementándolas con especificidades sonoras particulares para los casos en los que los términos, además, posean antónimos, es decir, que estos proyecten conceptos opuestos y contrarios a aquellos.

¡Claro que todos nos entendemos hablemos como hablemos!, ya lo sé; pero mi deseo y mis aspiraciones comunicativas no pasan por conseguir una mediocre manera de comunicar que, incluso siendo comprensible, no aporte apenas más que lo que podría obtenerse de leer un mensaje simplemente escrito en un papel o a través del monitor del ordenador.

¡Ni mucho menos! Mi propuesta personal, que ahora comparto con usted, es claramente mucho más ambiciosa y realizable; ya la conoce: conseguir que el receptor del mensaje se active, se emocione, que crea en nuestra idea, que sienta que la naturalidad de nuestra voz y el embellecimiento de nuestra modulación nace de lo más profundo de nosotros… ¡emoción, sentimiento, credibilidad y naturalidad!, cuatro conceptos que se consiguen, se alcanzan y se dominan con técnica, esmero y vocación.

«HECHOS A SU MANO»

Ahora le toca a usted pasar a la acción, escuchar los audios adjuntos y practicar una y otra vez, tantas veces como sea necesario, cada uno de los términos propuestos, hasta que «estén hechos a su mano», o sea, hasta que pueda imprimirles similares efectos de sonido como los que ha escuchado en los ejemplos y pasen de ser simples palabras dichas de manera monótona y repetitiva a transformarse en singulares palabras cargadas de matices complementarios, de conceptos añadidos y de un singular embellecimiento.

¡Disfrute mientras enriquece su locución!

Términos incluidos en el archivo de audio adjunto:

CLARO / OSCURO 

LUZ / SOMBRA

VOZ / SECRETO

HABLAR / SILENCIO

SOL / LUNA

DÍA / NOCHE

DIFÍCIL / FÁCIL

ALEGRE / TRISTE

IGUAL / DIFERENTE

SIMILAR / DISTINTO

ALGUNO / MUCHO

ALGÚN / BASTANTE

ALGUIEN  / NADIE

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Posgraduado Universitario Máster Oficial Comunicación Digital, Graduado en Periodismo y Titulado Universitario en Teoría de la Comunicación, en Información Audiovisual y en Comunicación Corporativa. Profesionalmente como periodista, desde sus comienzos hasta hoy, ha permanecido vinculado a lo largo de treinta años a diferentes emisoras de radio, públicas y privadas. Además, realiza colaboraciones como articulista, comentarista y tertuliano de radio y televisión. En el ámbito de la docencia, es formador en oratoria y locución audiovisual en radio y televisión de periodistas, locutores, actores, profesionales de medios de comunicación y de producción audiovisual, profesores de universidad, políticos electos y candidatos, altos ejecutivos, portavoces, profesionales liberales, gabinetes de prensa,  ponentes, universitarios, empresarios...