Capítulo XIX

Enumeración “en positivo”,

singularidad y protagonismo de cada elemento

En ocasiones, de manera inconsciente, enumeramos términos con una cadencia sonora decadente, aburrida y negativa, cuando lo que estamos verbalizando es, precisamente, un concepto que debería transmitir todo lo contario por ser algo objetivamente bueno: positividad, ánimo y dinamismo.

Este extremo lo podemos observar a diario, no solo en populares personajes televisivos o radiofónicos tales como políticos, empresarios, artistas y, en general, los habituales protagonistas de las noticias, sino que también muchos de nosotros cometemos el mismo error en nuestras relaciones intersociales.

No procede en esta publicación elucubrar sobre qué razones han propiciado esa desviación inflexiva en el lenguaje con el paso de los años; quizá lo hagamos en futuras investigaciones. La buena noticia es que ese efecto negativo en la enumeración es susceptible de ser variado y corregido mediante la aplicación de unas sencillas técnicas que modifican —radicalmente— tal sensación de mediocridad o vulgaridad en los elementos que se describen.

«COMO EL PRIMERO DEL LISTADO»

Las grabaciones de audio, que al final del capítulo se incluyen, le mostrarán claramente lo que a continuación le explicaré de manera escrita. Las «manipulaciones sonoras» que se deben aplicar para subsanar tal desequilibrio de sensaciones, consisten en proceder a sustituir mentalmente —pero de la manera más gráfica posible— los signos ortográficos de las «comas» (,), que se emplean para delimitar dentro del texto los elementos que componen la enumeración, por signos ortográficos de «puntos» (.):

Esta acción mental, permitirá imprimir a cada elemento verbalizado un matiz de individualidad y de conclusión, a la vez, que favorece al siguiente elemento en la cadena de enumeración, dado que este lo pronunciaremos como si se tratara, de nuevo, como el primero del listado, y no como un subordinado más del conjunto total de ellos. Y así, sucesivamente, con cada uno de los elementos a enumerar.

Insisto, esta explicación escrita quedará totalmente matizada con los ejemplos de los audios que pueden escucharse a través de los enlaces consignados al final del capítulo, en los que se verbalizan las dos posibilidades de enumeración, la negativa y la positiva, utilizando exactamente los mismos elementos de texto para, así, constatar la relevancia que tiene una correcta exposición de diferentes términos.

Dentro de este mismo propósito, respecto a cómo enumerar verbalmente diversos elementos para no caer en la mediocridad o, incluso, para alejarnos de una vulgaridad negativa y común entre numerosos hablantes, podemos aplicar una pequeña variación en las inflexiones sonoras de los términos que se encuentran posicionados en el penúltimo puesto de la lista —a los que frecuentemente les imprimimos una inflexión muy marcada, cantarina y ascendente—, para no otorgarle ese dudoso puesto final al último de aquellos cuando, muy probablemente, tiene la misma importancia que cualquiera de los elementos citados previamente a este y, desde luego, el mismo derecho a ser pronunciado con idéntico protagonismo y esmero que el resto de aquellos.

El hecho de estar adentrándonos en matices sonoros casi imperceptibles, aunque sutilmente diferenciadores y embellecedores del habla común, hace cada vez más compleja la comprensión textual de las explicaciones correspondientes y, por lo tanto, para una completa comprensión y captación de la técnica requerida, es preciso escuchar los ejemplos grabados a continuación que, para mayor intuición y facilidad de asimilación, están configurados por las dos versiones existentes para cada habilidad: una misma frase dicha con el modelo habitual y común —que no está ni bien ni mal, ni mejor ni peor, es el genérico y habitual, válido, sin más— y  la misma frase ejecutada verbalmente añadiendo la explicación técnica que nos ocupa en el presente capítulo y que aporta activación, dinamismo y resalte a aquella.

ESCUCHAR Y PRACTICAR

Es el momento de escuchar y practicar

Términos incluidos en el archivo de audio adjunto para comparar enumeraciones en negativo frente a los mismos elementos dichos en positivo y la aplicación de la eliminación del excesivo ‘marcado sonoro’ del penúltimo y del último elemento descrito:

El hotel tenía dos piscinas, tres pistas de tenis, una cancha de baloncesto, un minigolf, dos restaurantes, spa, sauna y un gimnasio. 

Ayer, estuve con Luis, María, José, Pedro, Antonio, Manolo y Verónica.

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Posgraduado Universitario Máster Oficial Comunicación Digital, Graduado en Periodismo y Titulado Universitario en Teoría de la Comunicación, en Información Audiovisual y en Comunicación Corporativa. Profesionalmente como periodista, desde sus comienzos hasta hoy, ha permanecido vinculado a lo largo de treinta años a diferentes emisoras de radio, públicas y privadas. Además, realiza colaboraciones como articulista, comentarista y tertuliano de radio y televisión. En el ámbito de la docencia, es formador en oratoria y locución audiovisual en radio y televisión de periodistas, locutores, actores, profesionales de medios de comunicación y de producción audiovisual, profesores de universidad, políticos electos y candidatos, altos ejecutivos, portavoces, profesionales liberales, gabinetes de prensa,  ponentes, universitarios, empresarios...