Lo hemos advertido hace tiempo desde este rincón, Somos Canarias: el peligro del centralismo arrogante del gobierno socialista de Pedro Sánchez respecto a nuestra tierra. Y lo más grave, con el «seguidismo» del PSC de Ángel Víctor Torres, que es capaz de olvidarse y desdecirse de aquello que reclamaba para Canarias con el gobierno de Mariano Rajoy.

No deja de ser una muestra del centralismo estratégico de los socialistas canarios: reivindicar con un maximalismo demagógico cuando no se gobierna en Madrid, y callar y apoyar lo que sea cuando gobiernan los suyos. Pero no, no nos engañan: el PSC es la encarnación del centralismo estratégico.

Pedro Sánchez nos está enseñando directamente aquello que se piensa de nuestro archipiélago con un gobierno de la izquierda centralista (PSOE, Podemos) y el apoyo del independentismo de turno: Canarias como una agenda invisible. Pero tendrán un problema creciente:

No debemos seguir en silencio ante

tanta arrogancia

Cuando más ensimismado esté el gobierno socialista con perpetuarse en el poder, pase lo que pase en toda España, más fuerte será su castigo electoral. Sí, nuestro archipiélago no se merece ser una visita turística, mientras todos sus grandes problemas, por ejemplo, la crisis migratoria, no importan para el socialismo centralista del PSOE y del PSC –Pedro Sánchez no tuvo veinte minutos en su visita a Lanzarote para hablar de Canarias con su presidente, aunque le pese, Fernando Clavijo–.

«La crisis catalana no puede ser una coartada para que Canarias no exista para los socialistas de allí y de aquí».

Queremos terminar con una petición de dignidad para el PSC de Ángel Víctor Torres: no utilicen la expresión «política social» cuando son cómplices de la invisibilización de nuestro archipiélago en los despachos de Madrid. Cuando sus compañeros socialistas retrasan, o ningunean acuerdos que deberían estar ya en marcha, eso no es compatible con llenarse la boca con esa expresión: «política social». O terminaremos por pensar que nos tienen por estúpidos mientras todos sus dirigentes corren para hacerse la foto con el ministro de turno, o su jefe de filas, el ambicioso Pedro Sánchez. Dignidad es, en este caso, lo opuesto de su centralismo estratégico –la pleitesía a Madrid tiene también sus límites–. Canarias no se merece esa tomadura de pelo: sí, socialistas canarios, se les nota mucho, y sobre todo, a su líder, Ángel Víctor Torres.