PENTA

PENTA

No sería difícil llegar a varias conclusiones desde la Concepción Dual. Y Triple. Mejor Pentagonal.

No nacemos siendo un conjunto polimorfo Inconsciente, pues en nuestra propia esencia está el germen de dos naturalezas que han de entenderse. Una vez más, y esto es tan didáctico como terapéutico -si es que tiene sentido hablar de estos dos afluentes separados del y en el mismo río, como la del aprendizaje clásico y el autodidacta-, he de abogar por desarmar la pretendida civil guerra entre lo consciente y lo que no lo es tanto. Aún.

En un marco constructivista, desarrollista, concebir podemos la conveniencia de lo Dual para llegar a algo mejor que no traicione las esencias primigenias. Para empezar. La Psicología del Desarrollo parece invitarnos a esta andadura pentacular de la Dupla-Tripla, es decir, de la taoísta danza de naturalezas distintas y distintivas, fusionantes, dervícheas, como base generatriz : fases de desarrollo en Piaget orientativas pero respetando las singularidades y potencialidades de cada uno y en grupo en praxis, orientación pero también toma de decisiones madurativa, enseñar a dudar de lo que se enseña en Ortega y Gasset, Binet, Simon pero también Ausubel y Gagné en el Aprendizaje Significativo, Gardner y Goleman para la variedad y emocionalidad, modelado, moldeado y refuerzo positivo de los cognitivos-conductuales (otro pitagórico-pentáculo-pentagrama), Ciencias, y Letras y Currículum Oculto en individuosocialcompletos.

Antes de nacer ya bailamos estas olas pentagrámicamente en el ecosistema materno, al que sigue el familiar como d/repositario de supervivencia, instrucción, ludus y formación para uno más amplio socialsocietal en el que podremos fractalizar el proceso abjurando la idiocracia.

Como en los penta-espec(tac)ulares capítulos del Brahmán, nuestro caminar ha de desarrollarse, creo creyendo, incrementando la memoria en/del SAPERE romano, desde todos los citados afluentes. En espiral. A diversos ritmos…

Todo esto me lo enseñó sin saberlo aún un arquitecto que hablaba, valga la sorpresa, de que se puede saber el volumen de las raíces de un árbol por el de la inspiradora copa de sus ramas…


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