Sí: Primero Canarias

POPULISMOS

Desde la gran Recesión de 2008, por mor de una crisis económica, política, social y cultural que está transformando nuestro mundo contemporáneo: estamos asistiendo al surgimiento del populismo de extrema izquierda (en España, Podemos) y de extrema derecha (Vox) por toda la actualidad de las democracias occidentales.

La política del diálogo y del pacto se está sustituyendo por el gesto demagógico y la polarización sectaria que rompe los consensos básicos que, implícitamente, sostienen cualquier sistema político, y por ser su norma fundamental, también su Constitución –como ha dicho el filósofo francés Bernard-Henri Lévy: «El populista será implacable a la hora de fabricar alteridad y de generar enemigos»–.

ESTATUTO DE AUTONOMÍA

Esta situación general ha llegado a Canarias desde hace tiempo: veamos un último episodio. El gobierno canario ha utilizado para comunicar el nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias un eslogan coherente y sensato con la escala donde se aplica tal norma: Primero Canarias; así lo explicó el consejero de Presidencia, Gobernación y Justicia, José Miguel Barragán:

«Cualquier gobierno lo primero que hace es defender el interés que representa, debe ser lo primero, y eso no excluye, es marcar una línea de trabajo, para los cabildos, lo primero es su isla y para los ayuntamientos, su territorio. Lo primero para el Gobierno debe ser Canarias, es lo que hay».

Matizando algo importante desde una política inclusiva y lejana de cualquier tentación demagógica: el eslogan engloba a la mayoría de la población, «incluidos los no nacidos aquí», al tiempo que caracterizó a un Gobierno que se ha situado «enfrente de los que planteaban un problema con la inmigración».

Y todo lo anterior, ¿por qué? Por la última ocurrencia de la portavoz y líder de Podemos en Canarias, Noemí Santana: el eslogan «es supremacista». Como vemos, el mecanismo siempre es el mismo: fabricar debates estériles que puedan generar enemigos.

Da igual la firme trayectoria constitucionalista de Coalición Canaria.

Da igual el interés de este gobierno por desarrollar políticas inclusivas que integren a cualquier ciudadano en nuestra tierra.

Da igual todo, si creamos odio y falsas acusaciones que puedan movilizar a un «pueblo» que, por supuesto, ellos «encarnan» en su discurso político.

Y lo dice Noemí Santana, la representante de Podemos: un partido que estigmatiza la Transición con esta expresión cínica «el régimen del 78», estableciendo una falsa continuidad entre la dictadura franquista y la democracia que se concreta con la Constitución de 1978; un partido que defiende el autoritarismo de Nicolás Maduro en Venezuela: un país donde el hambre y la violencia protagonizan su día a día; un partido donde sus líderes, Pablo Iglesias e Irene Montero, se compran un chalet en la sierra de Madrid con un precio de 615.000 euros: los mismos que denunciaban que toda la clase política era «la casta»; y lo más importante, Podemos, un partido que votó en contra de la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias:

Para ellos, al parecer, son secundarios todos los avances incorporados que impulsarán nuestro archipiélago en el s. XXI. Todo vale en la estrategia populista, siempre que se tense la convivencia democrática.

Frente a lo anterior, reivindicamos el nacionalismo constitucionalista de Coalición Canaria, que se sitúa enfrente de cualquier populismo, sea de extrema izquierda (Podemos), o de extrema derecha (VOX); un nacionalismo abierto, integrador, plural, que defiende Canarias como ‘primera identidad política’, frente a las hipotecas de todos los partidos centralistas, que nunca pueden tener tal prioridad. Y sí, que desde su pasado, presente y futuro, comprende y se identifica con esta afirmación: Primero Canarias.