Desde hace tiempo lo vienen anunciando: si sumara la aritmética en el próximo parlamento autonómico, se construirá un gobierno de coalición entre el partido socialista canario (PSC), el radicalismo de Podemos y el presunto nacionalismo de Nueva Canarias (NC) –hoy nos centraremos en los dos primeros, sin ahondar en la desnortada NC–.

Pocas veces se puede caminar a un precipicio político de forma tan sonriente: el abrazo del PSC con el radicalismo podemita es el caos anunciado para Canarias.

Es más: durará tan poco que veríamos rápidamente cómo se descompone esa amalgama donde el maximalismo por ver quién destaca más en sus medidas de extrema izquierda, llevará a la ruina a nuestra tierra inmediatamente.

Veamos el porqué, argumentándolo por ambas partes. Empecemos por el extremismo de Podemos: estos defensores de la dictadura venezolana de N. Maduro votaron en contra del nuevo Estatuto de Canarias, que junto al nuevo Régimen Económico y Fiscal (REF), son los fueros de nuestra tierra, y que despreciaron una y otra vez aquí y en Madrid.

Sí, Podemos votó en contra del Estatuto de Autonomía de Canarias afirmando que les dan igual los derechos adquiridos gracias al mismo de los más de dos millones de personas que vivimos en esta tierra: esto es lo que amenaza la alianza del PSC con Podemos –un partido roto que el mismo día de las últimas elecciones tuvieron que reconstruir su lista de candidatos por el boicot de una parte a la otra–. Dicho en una fórmula:

El radicalismo de Podemos es una combinación de

Groucho Marx y de socialismo bolivariano para Canarias

Lo más inquietante es la posición del PSC: avergonzados, algunos dirigentes niegan en público (Nayra Alemán) lo que otros afirman (Sebastián Franquis) que harán seguro: pactar un tripartito del PSC con el radicalismo de Podemos y el comodín de NC.

Sumen a lo anterior lo que ya sabemos: el silencio cómplice y adulón de Ángel Víctor Torres del castigo de Pedro Sánchez a nuestra tierra, delata la voluntad política del anunciado tripartito.

Votar al PSC en las próximas elecciones es saber que gobernarán con Podemos, un extremismo fuera de toda realidad. Y sí, Canarias se convertirá en un territorio de segunda que se gobernará desde Madrid y desde los intereses de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias: el nuevo Estatuto de Autonomía y el nuevo REF serán papel mojado, con la bancarrota económica de un gobierno de extrema izquierda donde todos querrán sobresalir en su populismo continuo.

Como ha avisado el presidente nacionalista Fernando Clavijo: «No queremos que Canarias se convierta en Venezuela si el PSOE pacta con Podemos y Nueva Canarias».

Da miedo pensarlo (votar a este PSC), pero no tiene que ocurrir necesariamente: Canarias no tiene que precipitarse en el caos político, estamos a tiempo de luchar por nuestra tierra y por nuestra gente, unificando el voto y confiando en aquellos que nunca nos han fallado, CC-PNC.