Los próximos meses se celebrarán dos elecciones que marcarán el futuro inmediato de nuestra tierra: las elecciones nacionales del 28 de Abril; y posteriormente, el 26 de Mayo, las elecciones municipales, autonómicas y europeas. El actual presidente del gobierno español, el arrogante Pedro Sánchez, hizo pública su decisión donde dejó claro lo que es su característica principal: el fin justifica los medios, utilizando un espacio y tiempo institucional para hacer un primer mitin de partido –aquí mientras tanto, Ángel Víctor Torres, el líder adulón de los socialistas canarios, sigue traicionando a Canarias para seguir cercano a su líder en Madrid: Pedro Sánchez–.

Nos jugamos esto: votar a Coalición Canaria (CC), un nacionalismo canario que siempre ha defendido nuestra tierra sin hipotecas externas los últimos treinta años, o votar a cualquiera de los partidos centralistas (PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y Vox) donde Canarias es un tema secundario en sus intereses centralistas donde, recordemos, nunca nos han dado nada si no nos necesitan.

Pongamos un ejemplo: ¿por qué creen que el gobierno de Mariano Rajoy asumió la agenda canaria, impulsada por CC? No fue por un amor espontáneo a nuestro archipiélago, sino por algo que se llama ‘intereses’: necesitaba el voto de CC para sacar adelante sus iniciativas en Madrid.

Las evidentes consecuencias del centralismo
Las evidentes consecuencias del centralismo: «¿De verdad alguien se cree aún que Canarias es una prioridad para el gobierno socialista de Pedro Sánchez?».

Un segundo ejemplo: el gobierno de Pedro Sánchez ha sido el más centralista de todos los que se han sucedido en la democracia española, ¿por qué? Muy sencillo: porque no necesitaba el voto de CC, y porque Canarias no es una prioridad para él –ya saben dónde era: Cataluña–.

Ha mentido reiteradamente a Fernando Clavijo, el presidente de Canarias, con compromisos y fechas de inversiones que nunca llegaron; ha ninguneado normas e hitos fundamentales de Canarias (el nuevo Estatuto de Autonomía, y el REF) sin importarle el sentir mayoritario de la ciudadanía canaria hacia un constitucionalismo del que CC ha sido un protagonista principal: estando con lealtad donde tenía que estar.

Y todo ello, con el apoyo del líder socialista canario, el adulón Ángel Víctor Torres, que le ha dado igual todo lo anterior, para poder seguir viajando a Madrid a que le digan el argumentario que luego repite aquí sonrojando a todos, incluidos los de su partido.

No, no queremos más centralismo, por ello votaremos a Coalición Canaria en ambas elecciones: se llama nacionalismo canario, o lo que es lo mismo, ‘luchar políticamente por nuestra tierra antes que nada’.